—Mamá y papá no querrían que siguiéramos llorando, Gabby. Ya han pasado quince años desde su accidente… desde que murieron. Intentaba consolarla, aunque en realidad también estaba luchando contra su propio dolor. Gabby negó con la cabeza. —No puedo evitarlo, Alexander… no cuando mañana es el aniversario de su muerte. Cerró los ojos cuando su hermano la abrazó con fuerza. Entre sollozos, continuó hablando. —¿Recuerdas ese día? El día que murieron… nos habían llamado para decir que venían a casa con regalos. Su voz temblaba. —Yo estaba tan emocionada… pensé que los vería pronto. Una lágrima cayó por su mejilla. —Nunca imaginé que sería la última vez que hablaría con ellos. Se aferró con más fuerza al abrazo de su hermano. —Ese fue el último día que vi a mamá y a papá… Y entonces

