Camila llegó a casa a las siete de la tarde. Subió a la habitación y se sorprendió al ver a Alexander en casa y dormido a esa hora. Se encogió de hombros, entró al baño, se duchó y se cambió de vestido. Cuando salió, tomó su computadora portátil y revisó sus correos electrónicos. Allí estaba el archivo que Tommy le había enviado para que lo editara. Leyó las dos primeras líneas, preguntándose cómo lo haría. Miró a Alexander, que aún dormía, y deseó que estuviera despierto para darle algunas sugerencias. Era la primera vez que lo veía dormir tan temprano. De pronto, escuchó que su teléfono comenzaba a sonar y se acercó para ver quién llamaba. Frunció el ceño al ver que era Renata. Suspiró y miró a Alexander, que seguía dormido. —¿Debería despertarlo o no? Bueno, lo que sea —murmuró pa

