Los rayos del sol directamente en mi rostro producen que me despierte y suelte un quejido. - estúpida luz- murmuro girando al lado contrario de la cama. Un Hades dormido yace a mi lado, duerme plácidamente con su rostro en mi dirección. Luce tan tierno y guapo dormido, todo lo contrario de cuando está despierto. Me levanto de la cama con cautela para luego no tener que enfrentarme a la conversación de anoche y me dirijo al baño. Si les soy sincera tengo el ánimo por el suelo hoy, me siento fatal y sé que tengo mis razones, pero no puedo permitirme estar sufriendo mientras él se la pasa súper y seguro anda planeando cuál será su próxima presa. No señor. Me niego. Me adentro a la ducha y dejo caer mi cabeza hacia atrás al sentir el agua tibia caer en mi cabeza... necesitaba esta ducha.

