Era tan placentero caminar tomada de la mano con mi bello Alix, su padre nos contaba historias en todo el camino y nos hacía reír mucho. Nos habían invitado a conocer sus tierras, pero note a Ronda y a Claus actuado muy extraño, pero sonreían por que iban al lado de su hijo. Al llegar a la frontera encontramos unos arbustos muy crecidos… pero nosotros pudimos atravesarlos sin ningún problema… al entrar pude sentir la resequedad en mi garganta y mis lagrimales se secaron al extremo… el Dios del sol brillaba al extremo sin ninguno tipo de protección… no habían árboles, muy escasas plantas y no lograba ver el rio por ningún lado. —Bueno chicos me llevare a los tíos para mostrarles el lugar mientras tu hijo puedes dar un paseo con tu pareja. En nuestro recorrido encontramos… varias cuevas en

