Capítulo 9

4714 Palabras
    -¡Akemi! - gritaron todos lanzándose a un lado de la cama     -¿Qué? - dije confundido y con la voz ronca     -No hables… espera – dijo Atsushi tocando el botón de las enfermeras.     En un instante, entró una de las enfermeras a la habitación y llamó a otra para que buscara al doctor     -¿En dónde? - me sentía muy mareado y adormilado. No entendía qué estaba pasando     -Tranquilo, Akemi… - dijo mamá acariciándome el cabello     -¿Qué sucede? - dijo Jhon al entrar a la habitación     -¡Despertó! - dijo Tomo ansioso     -¿Despertó? - pensé - ¿Qué me ocurrió? ¿cuánto tiempo estuve dormido? - no podía pronunciar palabra por lo cansado que me sentía     -Bien, veamos – dijo Jhon - ¿Sabes cómo te llamas?     -… Akemi… - dije confundido y con la voz ronca y entre cortada -… Ueno… no, soy Kaneko ahora…     -Bien, ¿tu edad? - continuó Jhon     -Tengo… 17 años     -Reconoces a alguno de nosotros?     -Mamá… Jhon… - dije recorriendo con la mirada la habitación – Tomo… Atsushi… Anzu...     -Bien, ¿Sabes en dónde estás?     -… No… ¿Qué...?     -Es normal que estés confundido – dijo Jhon – Al parecer, no sufrió daños en la memoria, ahora… intenta mover tus manos     Moví mis manos como me dijo     -Muy bien, ahora tus piernas y pies     Así lo hice     -No parece tener ningún problema     -Me siento mareado y con náuseas – le dije     -Debes descansar – me dijo Jhon y luego volteó a ver a los demás – Por favor, no lo agobien o tendré que sacarlos a patadas     -No lo haremos – dijeron todos, con lágrimas en los ojos     -Le haremos algunos estudios, en un momento vengo por el – dijo Jhon saliendo de la habitación     -¡Akemi! ¿Cómo te sientes? - en cuanto Jhon salió, se me acercaron y comenzaron a besarme y a hacerme preguntas     -Mamá… ¿Qué me…? - estaba diciendo cuando sentí un agudo dolor en el vientre y recordé lo que me había sucedido - ¿Hoshi? ¿En dónde está mi bebé? ¿Está bien?     Entonces Atsushi se acercó con un pequeño bulto en los brazos y me lo mostró     -Mira… Akemi… nuestro bebé – dijo Atsushi con una sonrisa     -¿Es mi bebé? - dije con lágrimas en los ojos – Déjame verlo     Me lo puso en los brazos y automáticamente me enamoré completamente de el. No podía escuchar ni ver nada más, sentí que era una parte de mi y de Atsushi. Estaba sosteniendo en mis brazos la acumulación de amor y sentimientos que teníamos el uno por el otro. En cuanto mi bebé me vio a los ojos, me sonrió y me sentí la persona más feliz del planeta. Sabía que haría cualquier cosa por proteger esa sonrisa y que dedicaría mi vida a cuidar a esta pequeña personita, entonces voltee a ver a Atsushi, estaba llorando y me abrazó con tanta fuerza que sentí que por fin estaba completo.     En ese momento entraron Daichi, Seiji, Nagisa, y los abuelos y se abalanzaron hacia mi.     -Bienvenido – dijo Tomo cuando todos se calmaron     -Regresé – dije con una sonrisa     Nos quedamos platicando durante un rato, antes de que regresara Jhon y regañara a todos por hacer mucho ruido y después de que se fueron, me llevó a hacer los exámenes médicos. Cuando regresé a la habitación, sólo estaba Atsushi con el bebé     -Llegaste, ¿Todo bien? - dijo Atsushi dejando al bebé en su cuna     -Sí… me siento mejor…     -No sabes el miedo que tuve… -dijo Atsushi sentándose junto a mi y recargando su cabeza en mi mano – Creí que te había perdido… - comenzó a llorar     -Atsushi… - dije acariciándole la cabeza – No hay posibilidad, en este o en cualquier otro universo, de que yo pudiera dejarte solo     -Akemi… - dijo volteando a verme – Estoy muy molesto… - dijo con un puchero     -¿Eh? - dije confundido     -Soy tu esposo… y me ocultaste algo tan importante como tu salud… y la de nuestro hijo…     -Eso…     -Me sentí tan inútil cuando me enteré de que estabas enfermo y no pude hacer nada para ayudarte. Quería estar contigo en las buenas y en las malas… pero parece que no confías en mí…     -¡Eso no es cierto! - le grité levantándome - ¡Ugh!     -¡No te muevas tan rápido! - me dijo asustado     -Sí confío en ti… es sólo que odio la idea de causar problemas a los demás     -Debes causarle problemas a tu esposo… de lo contrario me sentiré mal por no poder hacer nada por ti… - dijo triste     -Esta bien… - dije finalmente – Entonces prepárate para que te cause muchos más problemas a partir de ahora – dije con una sonrisa     -Estaba preparado desde que te conocí – dijo dándome un beso     El bebé comenzó a llorar en ese momento y cuando me iba a levantar, Atsushi me detuvo y fue a cargarlo y a cambiarlo     -¿Lo sostienes un momento en lo que le preparo la fórmula? - me dijo dándome al bebé y lo sostuve torpemente en mis brazos     -Por cierto, Akemi – dijo mientras agitaba la botella - ¿Qué nombre le pondremos?     -...Estuve pensando mucho acerca de eso…     -¿Sí? Entonces, ¿Ya tienes un nombre?     -Si te parece bien… quisiera ponerle como mi padre…     Atsushi se quedó en silencio un momento antes de responder.     -Estaba pensando en lo mismo – dijo con una sonrisa mientras me daba el biberón – Akiro Kaneko… me gusta     -¿En serio? - dije     -Sí     -Ahm…     -¿Qué sucede?     -No sé cómo hacer esto… - dije con la botella en la mano     -Te ayudo – dijo mientras le metía la botella en la boca y me puso la mano sobre ella     – Le estoy dando de comer – dije nervioso – Se siente increíble…     -Lo sé… es maravilloso – dijo Atsushi sonriendo     Me comencé a sentir somnoliento     -Déjame dormirlo – dijo Atsushi mientras cargaba a Akiro – Tú debes descansar     -Gracias – dije acomodándome en la cama y en seguida me quedé dormido.     Cuando desperté, Atsushi estaba hablando con mamá     -¿Entonces ya lo decidieron? - dijo mamá     -Sí, pero quisiera que Akemi te diga cuál es el nombre – dijo Atsushi     -Akiro – dije bostezando con una sonrisa     -¿Akiro? -dijo mamá con los ojos llorosos - … le queda perfecto ¿Cómo te sientes?     -Mucho mejor… aunque aún siento un poco de dolor – dije     -Eso es normal – dijo Atsushi     -Sí… - dije - ¿Cuándo podremos ir a casa?     -El doctor dijo que los últimos estudios han salido bien, tal vez en un par de días les den el alta a ambos – dijo Atsushi     -Ya estoy ansioso por llevar a Akiro a casa – dije sonriendo     -Yo también – dijo Atsushi – Voy a la cafetería, ¿Quieren algo?     -No, gracias – dije con una sonrisa     -Yo quiero un café, por favor – dijo mamá     -Ok… regreso en seguida – dijo Atsushi saliendo     -Mamá… - dije     -¿Qué ocurre?     -… Mientras estuve inconsciente… vi a papá… - dije con la voz entrecortada     -… ¿Eh? - dijo mamá confundida     -Mmm… no recuerdo mucho – dije dudoso     -Akemi…     -Me pidió que te dijera algo – dije interrumpiéndola – Dijo que… hiciste lo correcto…     Mamá rompió en llanto y me abrazó con fuerza. Me quedé callado y con una cara de confusión     -Cuando tu padre se enfermó y quedó en ese estado… - dijo aún con lágrimas en los ojos – El día que decidimos desconectarlo… le pregunté si era lo correcto, que si estaba bien dejarlo ir de esa forma…     -Mamá… - dije también llorando     -¿Se veía bien? - dijo mamá limpiándose los ojos     -Sí… - dije con una sonrisa     Estuvimos hablando sobre lo que había pasado desde que entré al quirófano hasta que desperté. Pasaron unos minutos, cuando los abuelos entraron a la habitación.     -¿En dónde está Atsushi? - preguntó la abuela     -Fue a la cafetería, ¿Necesitas algo? - dijo mamá     -Oh, ¿Puedes traeme un té, por favor? - contestó la abuela     -Claro – dijo mamá - ¿Y tú, papá?     -No, estoy bien – dijo el abuelo.     -Está bien – dijo mamá saliendo de la habitación     -¿Cómo te sientes, mi niño? - dijo el abuelo sentándose junto a mi     -Bien, estoy mucho mejor – respondí con una sonrisa     -Me siento aliviada – dijo la abuela     -… Akemi – dijo el abuelo – Ahora que te estás recuperando, debemos hablar sobre lo que sigue a partir de ahora…     -Cariño… - dijo la abuela – Déjalo descansar     -Está bien – dije – También quería hablarlo con el abuelo     -¿Entonces? - dijo el abuelo     -Cuando comencé a trabajar en tu empresa no me gustaba mucho, me sentía incómodo, pero los últimos días me sentí más ansioso por trabajar y me empezó a gustar cada vez más el ayudarte y ver los resultados que conseguimos con nuestro trabajo – dije     -Me alegra escuchar eso – dijo el abuelo     -También, fue una de las condiciones que nos pusiste, y entiendo por qué lo dijiste en ese momento     -¿Entonces seguirás trabajando en la empresa?     -Sí… - dije – Pero quisiera que dejaras a Atsushi decidir qué es lo que quiere hacer     -El ya tomó la decisión, también – respondió el abuelo     -¿En serio? - dije confundido - A mi no me ha dicho nada     -Entonces, deberías preguntarle a el – dijo la abuela     -Ok… - respondí con una sonrisa     -Quiero que en el futuro te hagas cargo de los negocios – dijo el abuelo – Ya entiendes cómo funciona la empresa y aprendes rápido, así que no creo que sea un problema para ti…     -¿Y los tíos? - pregunté nervioso     -Ellos deben aprender sobre la humildad y muchas otras cosas antes de que pueda perdonarlos por lo que les hicieron a ti y a Daichi – dijo el abuelo serio     -Tú no debes preocuparte por nada, querido – dijo la abuela     -Está bien – dije con una sonrisa     -Entonces, está decidido… - dijo el abuelo – En cuanto mejores, debes empezar a trabajar otra vez conmigo en la empresa. Puedes llevar al bebé contigo, Hotaka te puede ayudar a cuidarlo     -Sí… - dije – Estaba pensando en lo mismo. Me haré cargo de el todo el tiempo, no quiero dejarlo bajo el cuidado de nadie, así que lo llevaré a todos lados conmigo     -Estoy tan orgullosa de ti – dijo la abuela     -Yo también – dijo el abuelo con una sonrisa     -Por cierto… - dije – Ya decidimos un nombre     -¿En serio? - dijo la abuela ansiosa - ¿Cuál es?     -Akiro… Akiro Kaneko – dije sonriendo     -Cariño… - dijo la abuela conmovida     -Es un buen nombre – dijo el abuelo orgulloso     -Sí… pienso lo mismo – respondí     Después de unos días, por fin estábamos listos para volver a casa. Decidimos que los primeros meses iríamos a la casa de mamá para que nos ayudara a cuidar a Akiro en lo que nos acostumbrábamos. Hotaka fue a recogernos al hospital y cuando por fin cruzamos la puerta,me sentí realmente aliviado, por fin podía respirar de nuevo. Subimos al auto y Hotaka condujo con tanto cuidado que no sentí que hubiéramos avanzado en absoluto y antes de darme cuenta, ya estábamos en la entrada de la casa. Habían adornado toda la entrada de la casa con globos azules, amarillos y rosas y colocaron un enorme letrero arriba de la puerta que decía ¨Bienvenidos¨     -¡Felicidades! - gritaron todos cuando atravesamos la puerta     -¡Gracias! - dije con una sonrisa     -Akiro está dormido – dijo Atsushi con una risita mientras cargaba al bebé en su silla para auto y puso su dedo en la boca en señal de que hicieran silencio     -Lo sentimos – dijo Anzu acercándose a ver a Akiro – Es tan hermoso     -Claro – dije orgulloso – se parece a su papá     -Ja, ja… más bien, a su mamá – dijo Atsushi     Entre todos, comenzamos a discutir sobre a quién se parecía más y empezamos a bromear y a conversar. Después, me llevaron a ver la habitación que habían preparado para Akiro, todos habían ayudado a pintarla y decorarla, estaba llena de regalos, juguetes y ropa. Me emocionaba ver cada pequeño detalle y comencé a llorar conmovido     -¿Ves? - le dije al bebé en mis brazos – Eres muy amado…     -Claro que sí – dijo el abuelo, detrás de mi     Le sonreí y acosté a Akiro en su nueva cuna. Regresamos a la sala, en donde estaban todos reunidos y me senté en un sillón. En algún momento me quedé solo con Nagisa mientras comíamos pastel.     -Ja, ja… este pastel era lo único que comía, y aún no me puedo cansar de comerlo – dije dando un gran bocado     -Sí… - dijo Nagisa pensativo – Akemi…     -¿Sí?     -Me alegra que estés bien… - dijo con la voz apagada     -Gracias… perdón por preocuparte – dije con una sonrisa     -Yo… - dijo soltando algunas lágrimas – Tenía mucho miedo… tenía miedo de que terminaras como mi madre…     -Nagisa… - dije abrazándolo     -Si hubieras terminado como ella… yo no sé… - dijo llorando en mi pecho     -Tranquilo – le dije mientras lo abrazaba – Estoy bien… todo estará bien…     -Tenía tanto miedo de perderte a ti también…     -Aquí estoy ¿De acuerdo? - dije tratando de confortarlo – No iré a ningún lado     -¿Lo prometes? - dijo volteando a verme a la cara     -Lo prometo, así que deja de llorar…     -Está bien… pero no vuelvas a asustarme de esa manera…     -No lo haré… ahora seca esas lágrimas, antes de que Daichi se dé cuenta de que te hice llorar     - Sí… - Nagisa se sonrojó y se limpió la cara     Después de comer pastel y conversar un rato más con todos, llegó la hora de que regresaran a casa y por fin pude descansar.     -Bueno, estaremos por aquí si nos necesitan – dijo mamá     -Sí… ahora sólo quiero dormir un poco – dije realmente exhausto – Pero antes… muero por darme un baño     -Ja, ja… me lo imagino – dijo Seiji – Aunque tomaste duchas en el hospital, no hay nada como relajarte un rato en la tina     -Sí… - dije - … gracias por todo… mamá… Atsushi… y… papá…     Los tres se quedaron sorprendidos por lo que había dicho     -No tienes nada de qué agradecer – dijo Atsushi dándome un beso en la frente – Nosotros somos los que estamos agradecidos por el regalo que nos has dado…     -Así es… - dijo mamá conmovida     Subimos a la habitación, estaba mucho más limpia y se veía más grande de lo que recordaba. Me recosté en la cama que extrañaba tanto     -¿Estás bien? - dijo Atsushi con una risita, acostándose junto a mi     -Sí… extrañaba esta sensación – dije sonriendo – Ah… - solté un suspiro – Este olor     -Yo también… es realmente bueno tenerlos a ambos por fin en casa – dijo y se quedó pensando - ¿Olor?     -Sí… - dije olfateándolo – Hueles tan bien… Es bueno estar en casa – dije abrazándolo – Por cierto…     -¿Hm?     -El otro día hablé con el abuelo sobre regresar al trabajo     -¿Ah sí?     -Sí, regresaré a la empresa y llevaré conmigo a Akiro para cuidarlo     -Ya veo, si eso es lo que quieres, entonces te apoyo     -Sí, es lo que quiero. El abuelo también quiere que eventualmente me haga cargo de la compañía     -Sí… también lo hablé con el     -Me dijo eso, pero no me quiso decir tu decisión     -Quiero trabajar en la empresa también.     -¿En serio? - dije sorprendido – Creí que querías hacer otra cosa     -Quiero ayudarte en todo lo que pueda, y creo que la mejor forma de hacerlo es trabajando contigo… o para ti ja, ja     -¿Estás seguro?     -Sí, también fue por eso que fui a estudiar al extranjero. Ya había tomado la decisión desde hace mucho tiempo     -De acuerdo – dije con una sonrisa     -Vamos a que tomes un baño, antes de que te quedes dormido – dijo entre risitas     -Si, vamos – dije poniéndome de pie     Entré al baño y cuando me quité la ropa, vi en el espejo la cicatriz que tenía en el abdomen.     -¿Qué ocurre? - dijo Atsushi mientras preparaba el agua de la bañera - ¿Te duele en algún lado?     -No… - dije recorriendo con mis dedos la línea que se había formado – Es sólo que aún no puedo creer que Akiro esté por fin con nosotros     -Lo sé… es increíble – dijo abrazándome desde atrás y acariciando también la cicatriz – Eres increíble     -Tú eres increíble – le respondí dándome la vuelta y besándolo – Han pasado tantas cosas desde que nos conocimos...     -Me alegra haber vivido todo eso a tu lado     -¿En serio?     -Claro que sí, no puedo pensar en que podría haberlo hecho con alguien más     -Yo siento lo mismo... Sólo lo pude hacer porque estabas conmigo     -Lo hiciste porque eres la persona más fuerte que conozco     -Es porque me has dado una razón para serlo, para querer luchar y seguir adelante. Desde que te conocí, te has convertido en mi fuerza y ahora, también me diste a Akiro…     -Tu eres la razón por la que quiero ser una mejor persona cada día, tú y Akiro son mi vida y te prometo que los protegeré con mi vida     -Te amo tanto, Atsushi     -Y yo a ti, Akemi… te amo con cada fibra de mi ser – me dijo mientras me besaba – El agua se va a enfriar – dijo entre risitas     -¿Me acompañas? - dije con tono travieso     -¿Seguro? - dijo con una sonrisa - ¿Quieres que hagamos un hermanito para Akiro?     -¡No! - grité – Al menos… no por ahora – dije riendo – Es sólo… que no quiero perder ni un minuto más lejos de ti     -Tenemos mucho tiempo para estar juntos… - dijo con su cara pegada a la mía – Más allá de la muerte, ¿Recuerdas?     -Más allá de la muerte – respondí     Me ayudó a meterme al agua y me limpió la espalda desde afuera de la bañera. El calor y el vapor me comenzaron a relajar tanto que comencé a bostezar y a quedarme dormido. Atsushi me cargó hasta la cama y me ayudó a cambiarme, me arropó y se quedó a mi lado hasta que me quedé dormido.     Cuando desperté a la mañana siguiente, Atsushi le estaba dando de comer a Akiro.     -¿Descansaste? - me dijo con el bebé en los brazos     -Sí, ¿quieres que te ayude con algo?     -No te preocupes, ya acabé, sólo hay que dormir a Akiro. El desayuno está en la mesa     -Ok… ¿En dónde están mamá y papá? - dije mientras me sentaba a comer     -Salieron de compras, junto con Hotaka     -Ya veo… - bostecé     -¿Aún estás cansado? Deberías ir a dormir     -No… estoy bien, ya dormí suficiente mientras estaba en el hospital y tengo que ponerme al día con la compañía     -Pero acabas de tener un bebé… es normal que te sientas cansado, y el doctor dijo…     -Dije que estoy bien… - dije algo molesto interrumpiendo lo que Atsushi decía     -¡Ya llegamos! - gritó mamá desde la puerta - ¡Compramos un montón de cosas para Akiro! - dijo cargando un montón de bolsas     -Llevaré a Akiro a su habitación – dijo Atsushi enojado     -¿Qué ocurre? - dijo Seiji     -No lo sé… - dije molesto mientras masticaba el desayuno – Se molestó por alguna razón…     -Pero Atsushi no suele molestarse… y menos contigo… - dijo Seiji preocupado     -Como sea… - dije levantándome de la mesa y llevando mi plato a lavar     -Déjame ayudarte – dijo mamá     -Yo puedo hacerlo… - dije molestándome más     -¿Qué te ocurre Akemi? - dijo Hotaka     -Nada… estoy bien.. - dije mientras fregaba el plato – Iré a mi habitación – dije cuando terminé     Me senté en el escritorio, le pedí al secretario del abuelo que me pusiera al corriente de lo que había ocurrido en la empresa durante los días en que estuve en el hospital y me puse a trabajar. Después de un rato, me dio hambre y bajé a la cocina a buscar algo para comer. Antes de entrar, escuché que Atsushi estaba ahí hablando con mi madre, con Seiji y con Hotaka.     -¿Qué ocurrió hace rato? - dijo Seiji     -Akemi se molestó porque le dije que debía descansar… - dijo Atsushi     Entré a la cocina y todos se quedaron callados. Busqué en la alacena y saqué un paquete de galletas sin dirigirles la palabra y cuando iba a salir mi madre me interrumpió     -¿Qué haces, cielo? - dijo mamá     -Voy a comer galletas… - dije incómodo por la situación e hice una sonrisa forzada     -Me refiero a… ¿Estás descansando lo suficiente?     -Sólo estoy haciendo unos reportes que quedaron pendientes y que nadie en la empresa ha hecho… - dije, intentando no molestrame     -Pero Jhon dijo que debías descansar… sobre todo por las complicaciones que tuviste – dijo Hotaka     -Estoy bien… en todo caso, si me llego a sentir mal, yo mismo llamaré al doctor ¿De acuerdo? - dije molestándome     -Pero… - dijo Atsushi con tono triste     -¡¿A caso quieren que me quede postrado en la cama todo el día?! ¿No fue suficiente el tiempo que pasé en el hospital? - les dije enojado – Sólo déjenme ser… estoy bien…     -No tienes por qué gritarnos Akemi – dijo mamá ahora enojada también – Sólo nos estamos preocupando por ti…     -Todos estábamos muy asustados por ti cuando estuviste inconsciente – dijo Seiji – Ten un poco de consideración con nosotros…     Me quedé callado un momento antes de responder     -Sólo terminaré los reportes y volveré a la cama, ¿De acuerdo? - dije soltando un suspiro     Entonces escuché que Akiro empezó a llorar     -Yo iré a verlo – dije subiendo las escaleras     Cuando entré a la habitación vi a mi bebé y todo el enojo y preocupaciones se esfumaron de inmediato     -Tu sí me entiendes, ¿Verdad? - le dije mientras lo cargaba y le di un beso     Le cambié el pañal y lo arrullé un rato en mis brazos. Me gustaba meter mi dedo meñique a su boquita, cuando tenía hambre comenzaba a succionar y se sentía extraño, pero agradable.     -Está bien – dije entre risitas – Vayamos por tu botella     Bajé las escaleras de nuevo para prepararle el biberón y ya no había nadie en la cocina, por lo que me sentí aliviado y cuando tuve la botella lista, me dispuse a subir las escaleras. Cuando iba subiendo sentí un dolor agudo en el vientre y me senté en un escalón.     -Ugh… - voltee a ver a Akiro y me estaba viendo fijamente con sus hermosos ojos. - No te preocupes – le dije con un beso – Mamá está bien…     Como pude, me levanté apoyándome en el barandal y subí a la habitación, en donde estaba Atsushi, recostado en la cama con la computadora en las piernas. Cuando lo vi, me erguí lo mejor que pude. No quería que se diera cuenta de que tenía dolor. Me senté en la silla del escritorio y comencé a alimentar a Akiro. Ambos nos quedamos en silencio.     -En serio… ¿No nos vas a hacer caso? - dijo finalmente Atsushi. Se veía muy molesto     -Ya te dije que estoy bien… - dije mientras veía a Akiro – A demás, sólo estoy cuidando de mi bebé, ¿Tampoco puedo hacer eso?     -Olvídalo – dijo escribiendo en su computadora     -¿Cuál es tu problema? - le dije molesto – Ya sé que te preocupas por mi… pero no es necesario que hagas tanto drama… Mira, no quiero discutir con Akiro aquí. Lo llevaré a su cama y después podemos seguir con esto…     -No quiero seguir con nada – dijo Atsushi realmente enojado     -¿A qué te refieres? - dije sorprendido y enojado     -No me refiero a nada – dijo sin dejar de ver la pantalla de su computadora     -¡¿Quieres voltearme a ver cuando estamos hablando?! - le grité     Akiro comenzó a llorar y entraron mamá y Seiji corriendo     -¿Qué les sucede a ustedes dos? - dijo mamá tomando a Akiro en brazos – Sea lo que sea… lo tienen que resolver de una vez     -¡Es Akemi el que no quiere escuchar! - dijo Atsushi dejando a un lado la computadora – ¡No entiende cómo nos sentimos y aunque le hable, sólo me ignora!     -¡Tú eres el que no escucha! - grité enojado, poniéndome de pie.     Por un momento, olvidé el dolor que había sentido, pero cuando me levanté, sentí otra vez mucho dolor y me hizo encorvarme.     -Ugh… - dije adolorido – ¡Demonios!     -¡Akemi! - todos se acercaron para ayudarme     -¡Estoy bien! - grite desesperado – Estoy bien… - comencé a llorar     -Akemi… ¿Qué ocurre? - dijo Atsushi acercándose     -Es sólo… que odio sentirme inútil… - dije mientras me incorporaba – Ugh… duele…     -Primero, debes acostarte – dijo mamá     Me ayudaron a subir a la cama y le pidieron a Hotaka que me llevara el medicamento para el dolor que me había recetado Jhon     -Estoy bien… - dije nuevamente después de haber tomado la medicina     -No estas bien… - dijo Atsushi – Y está bien que te sientas mal, acabas de tener un bebé y Jhon también te dijo sobre las complicaciones que tuviste durante la cirugía     -Nosotros sólo queremos que te recuperes bien – dijo Seiji     -No quiero que se preocupen por mi… - dije más tranquilo     -¡No! - dijo Atsushi molesto – No quiero que vuelvas a repetir eso… es obvio que me voy a preocupar por la salud de mi esposo… No quiero volver a vivir eso de nuevo… - dijo comenzando a llorar - No podría soportar otra vez el sentirme impotente por no saber cuando estás enfermo, No tienes idea de cómo me sentí cuando me dijeron que enfermaste y no pude estar a tu lado. En el hospital también te lo dije… pero parece que no te importa…     -Sí me importa… - dije también llorando – Cuando desperté… y vi las caras de todos ustedes… - no me pude contener más y rompí en llanto – Todos tenían un semblante tan triste, nunca los había visto con esas expresiones de dolor… Sólo… no quiero verlos de esa manera de nuevo… quiero ser fuerte, debo ser fuerte para no causar dolor ni problemas a los demás...     -Akemi… - dijo mi mamá acercándose con Akiro en brazos – No puedes evitar que nos sintamos de esa manera cuando alguien a quien amamos está enfermo o herido.     -Por supuesto que nos sentíamos así – dijo Hotaka – No sabíamos cuándo despertarías, o si lo harías en algún momento… todos estábamos en ese estado porque eres importante para nosotros     -Deja que nos preocupemos por ti… déjame amarte con todo lo que eso conlleva… - dijo Atsushi – Amar a alguien también significa sentir dolor, tristeza y miedo por la otra persona, es enojarse, preocuparse y sentirse herido cuando la otra persona lo está pasando mal. No cargues con todo tú solo… - dijo mientras me daba un beso     -De acuerdo… - dije sintiéndome somnoliento por el medicamento – Trataré de cuidar más de mi salud para no preocuparlos… Pero no me pidan que deje de hacer cosas… También es importante para mí poder hacer cosas por mi cuenta y esforzarme por mi mismo. Para mi es importante el trabajo y las responsabilidades que tengo, encargarme de Akiro, la compañía… no puedo dejar de hacer esas cosas     -Sólo pide ayuda cuando la necesites… Es todo lo que quiero de ti, Akemi – dijo Atsushi      -Sí… - dije quedándome dormido.
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