El siguiente mes estuve más tranquilo, trabajando desde casa y cuidando a Akiro. Jhon me había recetado unos nuevos supresores que estaban funcionando mejor y no tenía ningún síntoma de celo, tampoco tenía ganas de hacer nada, ya que siempre estaba cansado por cuidar a Akiro y por el trabajo, que cada vez era mas pesado y a veces, aún sentía un poco de dolor. Atsushi había entrado a trabajar en la empresa y se iba en las mañanas y llegaba en las noches a tiempo para cenar.
Antes de que nos diéramos cuenta, ya habían pasado 4 meses desde que nació Akiro y nos habíamos mudado de nuevo a la otra casa.
-A partir de mañana, iré a trabajar a la empresa – le dije a Atsushi mientras acomodaba la ropa recién lavada
-¿Estás seguro? - dijo desde la cocina
-Sí… ya le dije al abuelo y también está de acuerdo
-Está bien… Hotaka irá con ustedes, ¿Verdad?
-Sí, no quiero dejar a Akiro en una guardería, hasta que pueda caminar e ir al baño por si solo, mientras tanto, lo estaré llevando conmigo y Hotaka también me ayudará
-No hay problema – dijo Hotaka saliendo de la habitación de Akiro – Ya se durmió
-Gracias – le dije con una sonrisa – A partir de mañana, no sólo serás el niñero de Akiro, también te convertirás en mi secretario personal, ya que el abuelo quiere darme más peso sobre los asuntos de la empresa. También estaré más ocupado
-No te preocupes, te ayudaré en lo que pueda – dijo Hotaka sonriendo
-Yo trataré de llegar más temprano para ayudar en la casa – dijo Atsushi mientras ponía los platos sobre la mesa
-Bien, cuento con ustedes – dije – Eso huele delicioso
Nos sentamos a comer y después de ducharnos nos fuimos a dormir. Al día siguiente nos despertamos muy temprano para preparar las cosas que necesitaríamos para llevar a Akiro y partimos hacia la empresa. Cuando entramos los cuatro por la puerta, todos se nos quedaron viendo. Yo iba en medio cargando a Akiro dentro de un canguro para bebé, con Hotaka y Atsushi a los lados.
-Hola, señor Akemi – dijo una de las empleadas – Hace mucho que no lo vemos por aquí
-Sí – dije con una sonrisa – Volveré a estar a su cuidado, Ya conocen a mi esposo, ¿Verdad?
-Ah… sí… Atsushi se lleva muy bien con todos, por aquí y es muy bueno en su trabajo
-¿En serio? Me siento feliz de escuchar eso – dije sonriendo – Y ahora te presento a nuestro hijo, Akiro – dije orgulloso
-¡Es un bebé hermoso! - dijo la empleada, y en seguida, se empezaron a juntar un montón de empleados a nuestro al rededor
-¿Por qué es tan ruidoso por la mañana? - dijo el abuelo acercándose
-Sólo estoy presumiendo a tu bisnieto – dije con una risita
-Ja, ja, ja entonces les daré unos minutos para que lo saluden – dijo el abuelo – Me voy adelantando
-Sí – dije
-Amor, me tengo que ir a trabajar – dijo Atsushi
-Está bien, trabaja mucho – dije dándole un beso
-También es hora de que nos vayamos nosotros – dijo Hotaka – Tenemos una junta en 10 minutos para presentarte ante la junta
-Esta bien – le dije a Hotaka – Despídete, Akiro – le dije al bebé mientras le ayudaba a agitar su manita en señal de despedida
Caminamos hasta la sala de juntas y me senté con Akiro en las piernas mientras esperábamos que todos llegaran. Cuando todos estuvieron en sus asientos, el abuelo me presentó como el próximo sucesor de la empresa. Algunos empezaron a criticar que tuviera a Akiro en la reunión, que yo fuera omega y por mi edad, pero cuando empezaban a reclamar algo, el abuelo siempre los callaba de una manera convincente ya que el no creía que usar sus feromonas de alfa era realmente poder de convencimiento. Y para que todos dejaran de dudar sobre mi capacidad, les preparé una presentación sobre los proyectos que se estaban desarrollando en la empresa y sobre nuevos proyectos que habíamos preparado el abuelo y yo. Después de eso, no tuvieron nada más que refutar y se quedaron callados. Cuando acabó la junta, fuimos a la oficina del abuelo y como había estado cargando a Akiro durante toda la junta, ya me dolía la espalda.
-Ahhh… - dije sentándome en el sillón – Estoy exhausto
-Hiciste un buen trabajo – dijo el abuelo feliz – La presentación quedó espectacular y nuestro Akiro no dio ningún problema – dijo cargando al bebé – ¡Pero cuánto pesa este niño!
-Ja, ja… ya me acostumbré a llevarlo en brazos, pero aun así me duele la espalda al final del día – dije sonriendo – Y Akiro siempre ha sido muy tranquilo, por eso no dudé en traerlo al trabajo.
-Lo sé, nuestro Akiro es un muy buen niño y muy apuesto – dijo el abuelo jugueteando con el bebé
-La junta aún no se veía muy convencida de dejarme a cargo – dije pensativo
-No te preocupes, has hecho un muy buen trabajo y a pesar de que aún eres menor de edad, tienes más conocimientos que la mayoría de esos ancianos – dijo el abuelo – No puedo esperar a que cumplas la mayoría de edad para nombrarte subdirector
-Ja, ja… gracias abuelo, Hotaka, tienes los documentos que preparé para el abuelo? - dije
-Sí, aquí están – dijo Hotaka dándole el fólder al abuelo
-Lo revisaré después, ahora debo ir a una comida – dijo el abuelo – Ustedes también deben comer algo
-Sí, no te preocupes – le respondí – buscaremos algo en la cafetería
-Muy bien, entonces nos vemos luego – dijo el abuelo saliendo de la oficina
-Abuelo… - dije – Te llevas a Akiro…
-Ja, ja, ja no me había dado cuanta… - dijo el abuelo con tono travieso, dándome a Akiro
-Nos vemos abuelo, ve con cuidado. - dije despidiéndome
-Bien, vamos a ver si papá puede acompañarnos para comer – dije sacando mi celular
Después de llamar a Atsushi, me dijo que tenía mucho trabajo y que no podría acompañarnos a comer, entonces Hotaka, Akiro y yo nos dirigimos a la cafetería, buscamos una mesa y después de comprar algo, nos sentamos a comer.
-¡Akemi! - gritó Daichi desde la entrada de la cafetería, acercándose
-Hola Daichi – dije mientras alimentaba a Akiro - ¿Cómo has estado?
-Bien… - dijo algo incómodo
-¿Sucede algo? - pregunté
-No…, estoy bien… - dijo dudoso - ¡Ah! ¿Está el abuelo?
-No, salió a una comida de negocios
-Ya veo… - dijo pensativo – De acuerdo, gracias de todos modos
-¿Necesitas algo?
-No, quería hablar con el en un ambiente de trabajo… pero supongo que tendré que discutirlo con el en la casa
-¿En un ambiente de trabajo? - dije curioso - ¿Estás buscando trabajo en la empresa?
-Bueno… esperaba que me pudiera ayudar con algo, pero no importa. - dijo nervioso – Nos vemos luego
-¡Espera! - dije, tratando de detenerlo – Hotaka, ¿Te puedes encargar por un momento de Akiro?
-Claro – dijo Hotaka – Ve…
-Gracias – dije mientras empujaba a Daichi – Vamos a un lugar más tranquilo
Lo llevé a la azotea del edificio, había sido adaptada para usarlo como área común, pero casi nadie lo usaba
-¿Qué sucede? - le dije - ¿Pasó algo entre tú y Nagisa?
-¿Eh? - dijo confundido -¿Cómo supiste?
-He, he… pues lo supuse por tu cara cuando te vi – dije con una sonrisa - ¿Qué ocurre?
-Pues… creo que realmente me gusta Nagisa – dijo sonrojado – Pero no creo que el sienta lo mismo por mi…
-Bueno, es evidente que te gusta, pero ¿Por qué crees que el no siente lo mismo?
-No lo se… tal vez estoy sacando conclusiones apresuradas…
-Te sientes ansioso porque lo amas, ¿Verdad? - dije – Sé cómo te sientes, sólo debes confiar en el y hablarle de frente… de lo contrario, no puedes saber cómo se siente en realidad
Daichi se me quedó viendo sorprendido
-Lo siento – dije rascándome la mejilla – Hablé de más…
-No, está bien… - dijo sonriendo – Me sorprende cómo eres más maduro que yo, aunque yo soy mayor
-Eso es porque Atsushi y Akiro me han hecho así… - dije estirándome – Hasta hace poco, yo todavía era muy infantil y caprichoso, como un niño de primaria
-Ja, ja, ja… si, lo eras… - dijo Daichi riendo – Pero me alegra poder hablar contigo de esta manera… ¿Sabes? Después de la competencia inter-escolar, nunca pensé que pudiéramos tener una buena relación…
-Sí… a mi también me alegra poder ser cercano contigo – dije con una sonrisa
Bajamos de nuevo a la cafetería a buscar a Hotaka y a Akiro, y parecíamos dos niños pequeños, jugando, hasta que vimos un montón de gente reunida y estaban haciendo mucho bullicio
-¿Qué ocurre? - le dije a un trabajador que estaba en frente de mi
-Oh, señor Akemi, alguien famoso acaba de entrar por la puerta del edificio, creo que lo está buscando.
-¿A mi? - pregunté confundido y acercándome para ver quién era
-¡Akemi! - dijo en cuanto me vio y se acercó a abrazarme
-¿Sora? - dije confundido
-¿Me recuerdas? - dijo con una sonrisa
-Si… bueno, he visto fotos tuyas por la internet, pero me sorprende cómo has crecido… - dije algo incómodo con todo el mundo al rededor
-¿Qué ocurre? - dijo Hotaka acercándose
-Ah, Hotaka… el es un amigo de hace mucho tiempo, Sora Minamoto – dije presentándolos – Primero, vamos a la oficina del abuelo para hablar más cómodamente ¿Nos acompañas, Daichi?
-No, debo irme – dijo Daichi despidiéndose con una cara de molestia – Nos vemos luego
-De acuerdo, nos vemos – dije confundido por su reacción - ¿Vamos, Sora?
-¡Sí! - Dijo Sora con una sonrisa
Caminamos a la oficina del abuelo y cuando llegamos, Hotaka me puso a Akiro en las piernas y salió para dejar que habláramos.
-¿Ese niño…? - dijo Sora confundido
-Es mi hijo – dije con una sonrisa
-¿Qué? - dijo sorprendido
-Sí… sé que soy muy joven… ¡Ah!, cierto, parece que tampoco te enteraste… soy omega – dije con una risita incómoda
-Ya veo… omega ¿Eh? - dijo con tomo molesto - ¿Y el padre?
-Me casé con el – dije mostrando el anillo con una sonrisa
-¡¿Qué?! ¿Cómo es que no me enteré? - dijo sorprendido
-Bueno… después de que te mudaste, en primer año de secundaria, perdí el contacto contigo, y aunque traté de buscarte, no pude localizarte… - dije
-Eso es porque tuvimos algunos problemas después de mudarnos, y cuando busqué tu número, ya no lo encontré por ningún lado…
-Ya veo...
-Recuerdo que eramos muy cercanos y me dolió mucho tener que separarnos en ese entonces – dijo con tono triste – Pasé por algunas dificultades, pero siempre estabas en mi mente, así que me ayudaste a seguir adelante
-Pero si yo no hice nada – dije apenado
-Claro que si. Pensar en ti, en que te volvería a ver algún día, me hacía tener las fuerzas para pasar por cualquier cosa
-Ja, ja… estás exagerando
-¡Claro que no! - dijo con mala cara – Pero ahora que te encontré no esperaba que estuvieras en esta situación…
-¿Situación?… - dije algo molesto – ¿A qué te refieres con situación?
-Bueno, casado y con un hijo… a esta edad – dijo viendo a Akiro despectivamente – Realmente esperaba reencontrarme contigo… pero esto es...
-¿Cuál es tu problema? - dije enojado, cubriendo a Akiro con mis brazos – Si me casé o no… si tengo hijos o no… o la edad a la que lo hice, realmente no es de tu incumbencia…
-Lo siento si estoy siendo grosero – dijo con un tono sarcástico – Pero creo que aún así, no me daré por vencido… aún no has sido marcado ¿O sí?
-Eso… eso tampoco debería importarte… - dije poniendo mi mano en mi nuca, sonrojándome
-Ja, ja, de verdad eres lindo, me alegra que seas omega… - dijo con una sonrisa
-A todo esto, ¿Qué haces aquí? - dije con tono molesto
-Bueno, vine porque mi agente me mandó a hablar con tu abuelo, al parecer, me están buscando para hacer una colaboración
-Entonces el actor principal del nuevo proyecto, ¿Serás tu?
-Eso parece – dijo encogiendo los hombros, sonriendo – Parece que trabajaremos juntos
-… Sora, ¿De casualidad eres alfa? - dije incómodo
-Oh… ¿Cómo supiste? - dijo con tono sarcástico
-Porque no dejas de lanzarme tus feromonas – dije conteniendo el aliento con mala cara – Y también, ¿Cómo supiste que aún no me han mordido?...
-¿Y? ¿Qué te parecen? - dijo acercándose – Siento tus feromonas...
-A decir verdad, me desagradan… - dije con mala cara – Te dije que tengo un hijo… y que estoy casado, así que espero que no intentes nada y que no hagas algo de lo que te puedas arrepentir
-Vaya… - dijo sorprendido – Lo siento – dijo con una sonrisa – Después de buscarte por tanto tiempo, me encentro con que tienes un genio realmente fuerte… me agrada
-¿A qué te refieres con que te agrada? - dije molesto – Deja de decir tonterías y mejor hablemos del trabajo
-No son tonterías, tal vez tú lo olvidaste, pero yo aún recuerdo la promesa que hicimos antes de que me mudara
-¿Promesa? - dije confundido
-Prometimos que nunca nos olvidaríamos del otro y que cuando nos reencontráramos, nos casaríamos ¿Recuerdas? - dijo acercándose
-¿Puedes tomar tu distancia? Mi hijo está en mis piernas y ya te dije que no estoy interesado – dije haciéndolo a un lado – A demás, eso lo dijimos cuando eramos unos niños, así que olvídate de eso
-No puedo olvidarme de algo que he tenido en mi mente durante 5 años
-Es realmente absurdo lo que estás diciendo… - dije soltando un suspiro – Deja de expandir tus feromonas, es la última vez que te lo pido de buena manera…
-Está bien - dijo sonriendo – Pero no me rendiré, y ya que a partir de ahora vamos a trabajar juntos, espero que nos veamos más seguido – dijo mientras salía
-Aún no firmamos ningún contrato para que digas que trabajaremos juntos – dije molesto
-Manda los papeles a la oficina de mi agente, los firmaré, así que nos vemos pronto Akemi
-Ugh… - dije soltando un suspiro
En cuanto Sora salió, Hotaka entró corriendo con la mano en la nariz
-¡Rayos Akemi! - dijo corriendo a agarrar a Akiro - ¿Estás bien?
-Abre las ventanas – dije apenas respirando
-De todos modos, ese tipo iba en serio – dijo Hotaka mientras abría las ventanas - ¿Quién era?
-Ugh… era un amigo que tuve durante la escuela primaria, se mudó antes de empezar el segundo año de secundaria, pero nunca creí que se volvería así…
-Ese alfa quería algo contigo Akemi, debes tener cuidado con el y tomar distancia – dijo acercándose con Akiro en las manos
-Lo sé, pero será difícil, ya que empezará a trabajr con nosotros… será el nuevo actor – dije soltando un suspiro
-Esto no es bueno, si quieres, yo puedo tratar con el a partir de ahora
-No, si trato de evitarlo, eso lo hará más molesto. Pero a partir de ahora, cada vez que venga, debo pedirte que te encargues de Akiro. No quiero que esté cerca de el…
-Si tu lo dices… - dijo pensativo – El director ya no vendrá, ¿Deberíamos ir a casa?
-Está bien, puedo terminar lo demás en casa. ¿Sabes se Atsushi terminó ya?
-Al parecer tienen algunos asuntos pendientes con el proyecto en el que está trabajando su equipo, así que tardará un poco más en salir.
-De acuerdo… - dije cabizbajo – entonces vamos
Salimos sin más contratiempos y cuando llegamos a casa, le pedí a Hotaka que se encargara de Akiro en lo que yo tomaba una ducha, no podía soportar el olor que se me había pegado de las feromonas de Sora.
-¡Llegué a casa! - gritó Atsushi entrando
-¡Hola! - dije desde la mesa del comedor, mientras trabajaba en la computadora - ¿Todo bien?
-Sí – dijo Atsushi con un gesto de desagrado
Me levanté para darle un beso, pero Atsushi me esquivó
-¿Sucede algo? - le dije confundido
-Akemi… tu olor… - dijo poniéndose pálido
-¿Mi olor? - olfatee mi ropa – ¡Ah! - dije poniendo mi mano en la cara – Creí que se había ido el olor de ese idiota – dije molesto
-¿Quién? - dijo Atsushi confundido
-Hoy llegó a la empresa el actor que va a estar en el nuevo proyecto, pero nunca imaginé que sería alguien a quien yo conocía
-Es alfa – dijo Atsushi molesto y con cara de que tenía náuseas
-Sí…
-¡¿Ese bastardo intentó hacerte algo?! - dijo enojado, agarrándome de los brazos
-No… - dije sorprendido por su reacción – Atsushi… duele… - dije tratando de tranquilizarlo
-¡Lo siento! - dijo soltándome – Lo siento… - bajó la cabeza
-¿Atsushi? - dije mientras le acariciaba la mejilla
-No soporto la idea de que te llenara con sus asquerosas feromonas… - dijo molesto y me tomó de la mano, llevándome al baño y abrió la llave de la bañera
-Atsushi… ya me duché… - dije nervioso
-¿En dónde están Akiro y Hotaka? - dijo mientras comprobaba la temperatura del agua
-¿Eh? Salieron con mamá y papá…
-Bien…
En un segundo, Atsushi me desnudó y me arrojó a la tina, metiéndose conmigo y nos llenó de jabón
-¡Atsushi! - grité por la sorpresa – Te dije que ya me había duchado…
-Aún tienes el olor de ese tipo… - dijo incómodo mientras me restregaba por todos lados la esponja jabonosa con dulzura - … Esto no sirve – dijo molesto mientras salía de la bañera
-¿Atsushi? - dije nervioso
Me cargó sacándome de la bañera y me llevó a la cama
-¡Atsushi! Estamos mojados y aún tenemos jabón – dije tratando de bajarme de sus brazos
-No me importa… - dijo mientras me besaba – Te bañaré con mis feromonas, te llenaré con mi olor – dijo ansioso
-Ja, ja… de acuerdo – dije besándolo – Asegúrate de no dejar ni un centímetro sin tu olor
-Si… - dijo sin dejar de besarme
Comenzó a recorrer mi cuerpo con sus labios, sentía sus dedos acariciando mi piel mojada. Con cada movimiento que Atsushi hacía, no podía dejar de gemir y estremecerme mientras sentía el olor a durazno de las feromonas que no dejaba de producir. Su olor me hacía perderme cada vez más en el placer, mi mente ya estaba completamente llena de el. Comenzó a masturbarme y a introducir sus dedos en mi trasero
-Ya estás así de mojado, Akemi… - dijo Atsushi mientras revolvía mi interior
-Sólo… mételo… ya no aguanto más…
-Espera un poco, amor – dijo mordiendo mis muslos haciéndome estremecer
-¡Atsushi!
-¿Tanto así lo quieres?
-Sí… ya lo quiero…
-Entonces lo voy a meter – dijo mientras se ponía el condón, con una mirada de deseo profundo hacia mí, como si me quisiera comer vivo
Acercó su pene a mi ano sobandolo antes de meterlo hasta el fondo de un solo golpe, haciéndome gemir de placer mientras arremetía contra mi una y otra vez, no podía dejar de decir su nombre con cada estocada que me daba
-¡Akemi! ¿Se siente así de bien?
-¡Sí! ¡Muy bueno! - dije entre gemidos – ¡Tan profundo! ¡Más!
Me golpeaba el interior con tanta pasión una y otra vez, llenándome por completo, mordiéndome los pezones y cada pedazo de carne que se encontraba en el camino. No recuerdo cuántas veces lo hicimos en todas las posiciones que nuestros cuerpos nos dejaban, sin separarnos el uno del otro. Hasta que quedamos satisfechos y cansados.