-Atsushi… - dije mientras jugaba con su mano, acostado a su lado
-¿Hm? - respondió medio dormido
-Vayamos de viaje…
-¿De viaje? ¿A dónde quieres ir?
-Bueno, es que el único viaje al que fuimos juntos, fue el de la competencia y todos iban con nosotros – dije ansioso – Y como fue a la playa, no la pasé tan bien como hubiera querido… ¿Recuerdas? Te lo dije cuando fue el cumpleaños del abuelo, el año pasado – dije sonrojado, recordando lo que había pasado esa vez – A demás, no hemos tenido nuestra luna de miel aún…
-Eres tan lindo – dijo besándome la cabeza – Lo recuerdo… y tienes razón… no hemos tenido nuestra luna de miel, porque hemos estado ocupados cuidando a Akiro y por el trabajo…
-Si… ¿Entonces, es un sí?
-Claro que quiero ir contigo… pero, ¿A dónde quieres ir?
-Quisiera ir a esquiar… a la nieve… antes lo hacía con mamá, pero hace mucho que no lo hago…
-Está bien, pero primero debo terminar de preparar el proyecto de la empresa, y dejar algunos pendientes listos. Tu también tienes mucho trabajo, por lo que no podemos hacerlo de inmediato – dijo acariciándome el cabello – Pero definitivamente vamos a ir
-Sí, no podemos dejar el trabajo a medias, intentaré ser paciente.
Después de eso Sora empezó a trabajar en la compañía y yo intentaba tener el menor contacto posible con el, pero seguía apareciendo en frente de mi
-Oh, escuché que Sora fue tu amigo cuando eran pequeños – dijo el abuelo
-Sí… fue hace mucho tiempo, y después perdimos el contacto – dije
-Sí… yo estaba muy triste por perder a un buen amigo – dijo Sora, que estaba sentado en el sillón, junto al abuelo
-Pero es bueno que se reencontraran después de tanto tiempo – dijo el abuelo sonriendo – Por eso invité a Sora a cenar esta noche
-¿Eh? - dije confundido - ¿Por qué hiciste eso abuelo? No es necesario, y de todas formas, Sora debe estar muy ocupado
-No lo estoy – dijo Sora con una sonrisa – Ya acepté la invitación del abuelo
-No lo llames abuelo, es el director de la empresa en la que trabajas – dije molesto
-Oh, desde que me enteré que es tu amigo, no me importa que me llame de esa forma – dijo el abuelo sonriendo
-Pero… -empecé a decir cuando me interrumpió el abuelo
-No importa, de todas maneras es mi fiesta de cumpleaños
-Está bien – dije sin ánimos de pelear – Me voy yendo… tengo que alistar a Akiro para la noche, nos vemos abuelo – dije despidiéndome
-Nos vemos mi niño – dijo el abuelo
Tomé a Akiro y le pedí a Hotaka que me siguiera para ir a casa. En el camino llamé a Atsushi.
-Hola amor – dijo Atsushi cuando contestó – Sólo debo terminar unas cosas y voy a la casa para prepararnos para ir a la fiesta del abuelo
-Sí… - dije dudoso – Por cierto… El idiota de Sora le dijo al abuelo que era un amigo mío, y decidió invitarlo...
-…
-¿Atsushi?… - dije nervioso. Voltee a ver a Hotaka y me veía de reojo mientras conducía
-Está bien… - dijo finalmente – No hay nada que se pueda hacer, cuando el abuelo fue quién decidió invitarlo
-Lo siento…
-No tienes por qué disculparte… No es como si hubieras hecho algo malo
-Si…
-Debo colgar… nos vemos en un rato en casa
-Sí, conduce con cuidado
-Si
Colgamos y nos quedamos callados durante unos minutos
-El confía en ti… no tienes por qué preocuparte – dijo Hotaka sonriéndome
-Lo sé… pero odio ponerlo en este tipo de situaciones
-Bueno, siempre habrán tipos como ese, lo importante es tener una buena comunicación y que se tengan confianza el uno al otro
-Sí… eso creo. Bueno, definitivamente yo le tengo confianza, y el la tiene hacia mi… pero no me gusta que se sienta incómodo…
-Bueno, entonces es muy simple. Sólo debes poner en su lugar a cualquiera que quiera quitártelo y a cualquiera que te quiera insinuar algo… - dijo sonriendo
-Ja, ja, ja… eso haré – dije devolviéndole la sonrisa
Llegamos a casa y me apresuré a tener todo listo para salir y después de unos minutos, llegó Atsushi para alistarse también. No tardamos en estar listos y salimos todos hacia la casa de los abuelos. Cuando llegamos, ya estaban ahí nuestros padres, Nagisa y Daichi. En cuanto cruzamos la puerta, mamá y la abuela tomaron en brazos a Akiro y yo me quedé en la sala con Atsushi, Daichi, Nagisa y el abuelo, mientras hablábamos del trabajo y otras cosas. En algún momento de la conversación, el abuelo mencionó a Sora y Atsushi y Daichi se pusieron tensos. La atmósfera había cambiado y ahora se había puesto un poco incómodo
-Sora parece un buen chico – dijo el abuelo – Es listo, muy guapo y tiene mucho talento. ¿Quién diría que era tu amigo, Akemi?
-Ah, ha ha… bueno, a él lo conocí en el preescolar y se cambió de escuela antes de entrar a segundo de secundaria, por lo que perdimos contacto – dije
-Ya veo, ya veo… - dijo el abuelo con una sonrisa – Pero es bueno reencontrarse con un viejo amigo
-Sí, pero ha cambiado mucho en estos años – dije incómodo – Ahora es un poco difícil tratar con el
-Están hablando del tipo que estaba en la empresa ese día? - dijo Daichi con una mueca
-Sí… - dije
-Desde que lo vi, no me agradó… - dijo Daichi – Iba soltando feromonas por todos lados
-¿En serio? - dijo el abuelo sorprendido
-Sí, al principio no las percibí, pero cuando estuvimos hablando en tu oficina, no dejaba de soltarlas… - dije viendo a Daichi de reojo para ver su reacción, pero no se movió
-No sé si eso lo hace decidido o grosero – dijo el abuelo pensativo
-Fue grosero – dije incómodo
-¿Por qué no me dijiste antes de invitarlo? - dijo el abuelo
-Porque no pensé que fueras a invitarlo, y el es el nuevo actor de la empresa, por lo que debemos tener una buena relación con el – dije serio – A demás, no creo que intente hacer algo más después de hoy, cuando conozca a Atsushi
-Eso espero, de lo contrario, debes decirme si te hace sentir incómodo – dijo el abuelo
-Yo no conocía a ese amigo tuyo – dijo Daichi
-¿Eh? Bueno… no habíamos sido cercanos hasta ahora, no conoces a muchos de mis amigos – dije con una sonrisa
-Cierto… ja, ja – dijo Daichi
-Pero es bueno que ahora seamos todos amigos – dijo Nagisa sonriendo
-Sí – respondió Daichi
-Bueno, Sora dijo que llegaría más tarde, así que no estará por mucho tiempo. A demás, mañana comienza la grabación, por lo que estará ocupado – dijo el abuelo pensativo, tratando de hacerme sentir mejor
-Sí, Atsushi, no debes estar preocupado, a demás, nosotros estaremos aquí para cuidar a Akemi – dijo Daichi
-No estoy preocupado… - dijo Atsushi – Tengo confianza en que cuando me vea, va a entender que Akemi ya tiene una familia y a alguien que lo ama, si tiene un poco de respeto por el, entonces lo dejará por la paz
-Tienes razón… - dijo Nagisa
-De igual manera, debemos ser cuidadosos, ya que se trata de alguien a quien necesitamos ahora en la empresa, ya que ya se ha hecho toda la publicidad con su imagen, así que no podemos perder el contrato con el – dijo el abuelo
-Lo sé, no te preocupes abuelo – dije sonriendo – Yo mismo hablaré con el, pero contaré con ustedes por si se pone difícil – dije volteando a ver a Atsushi y a Daichi
Después de un rato de estar conversando, llegó lahora de la cena y de aprtir el pastel. Justo después se escuchó el timbre de la puerta y Hotaka salió a abrir
-¡Hola abuelo! - dijo Sora al entrar por la puerta
-Hola, gracias por venir – dijo el abuelo levantándose para saludarlo
-Oh, parece que llego un poco tarde – dijo Sora, al ver que estábamos comiendo el pastel – Lamento la demora, pero te traje unos regalitos, espero que te gusten – dijo mientras le daba unas bolsas y cajas de regalos a Hotaka, lo que lo molestó un poco porque ya nadie lo trataba como el mayordomo, pero aceptó los paquetes y los puso a un lado
-No debiste molestarte – dijo el abuelo – Gracias, ven a comer un poco de pastel
-No es ninguna molestia
-¡Oh! ¿Eres Sora? - dijo mamá cuando salió de la cocina – Has crecido mucho durante este tiempo
-Hola señora Aiko – dijo Sora sonriendo – Mucho tiempo sin vernos
-Ya lo creo, a pesar de que tú y Akemi eran inseparables, de pronto perdieron la comunicación. Akemi estaba muy depro¡imido en ese mometo
-¡Mamá! - grité avergonzado – Ya no importa, ahora tengo a Atsushi y a mi bebé conmigo, y también hice nuevos amigos, así que no tiene caso que digas esas cosas ahora
-Tienes razón, lo siento – dijo mi mamá con una sonrisita – Pero es bueno verte bien después de tanto tiempo
-Gracias señora – dijo Sora
-Mi papá me mencionó que vas a trabajar en un proyecto de la empresa ¿Cierto? - dijo mi mamá
-Sí, el contrato ya está firmado y mañana empiezo con las grabaciones. Akemi ha sido muy amable conmigo, ayudándome a prepararme con el guion – dijo con una sonrisa, volteando a verme
-No es para tanto… - dije incómodo, mientras veía de reojo a Atsushi.
Al parecer Sora se dio cuenta, porque en seguida comenzó a atacarlo
-Oh, y también tuve la oportunidad de conocer a su hijo – dijo volteando a verme – Es un niño muy lindo, es una fortuna ya que se parece mucho a Akemi
-Es tan lindo porque es más parecido a Atsushi – dije recargándome en el hombro de Atsushi
-Hm… con que este es el papá del niño – dijo con tono despectivo
-El niño tiene nombre, pero claro, eres indigno de pronunciarlo – dijo Nagisa molesto con una risita
-Oh, a ti no te conozco ¿Tu eres? - dijo Sora volteando a ver a Nagisa
-Me llamo Nagisa, soy uno de los mejores amigos de Akemi – dijo Nagisa orgulloso – Mucho gusto, señor grosero – dijo con una sonrisa
-¡Ja, ja, ja! Lo siento si fui grosero – dijo Sora riendo – Eres interesante… omega…
Daichi hizo una mueca de enojo en ese momento, el ambiente empezaba a sentirse incómodo
-Eh… ¿Cómo supiste que soy omega? - dijo Nagisa
-Adiviné… - dijo Sora con una sonrisa – Pero tu respuesta me lo confirmó, a demás, el alfa junto a ti, no deja de mirarme feo mientras hablamos… apestas a sus feromonas…
-Pues, bien por mi – dijo Nagisa satisfecho
-Calma, chicos… -dijo mi mamá tratando de tranquilizar la situación
Todos nos quedamos callados, antes de que el abuelo empezara a hablar sobre la empresa y el proyecto para cambiar la conversación. Pasó un rato, antes de que nos volviéramos a sentir cómodos con la plática. Después de un rato, Hotaka, Nagisa, papá, mamá y los abuelos se habían ido a dormir y sólo nos quedamos Sora, Daichi, Atsushi y yo en la sala.
-Amor, ¿Puedes ir a acostar a Akiro a su cama, por favor? - le dije a Atsushi, mientras le daba al bebé dormido en mis brazos
-¿Estarás bien? - me dijo Atsushi susurrándome al oído, mientras lo tomaba
-Si, no te preocupes – le dije murmurando con una sonrisa, y le di un beso en la mejilla
Atsushi caminó hacia las escaleras mientra volteaba a ver a Daichi, y él le devolvió la mirada y le asintió con la cabeza, como diciendo, ¨Déjamelo a mi¨
-Es muy sobre protector ese alfa contigo, ¿No crees Akemi? - dijo Sora con tono sarcástico
-No, sólo lo suficiente, y en vez de sobre protector, yo diría que me cuida bien – dije serio mientras tomaba un sorbo de té
-Y tú, ¿Eres su guarda espaldas o algo así? - dijo viendo con mala cara a Daichi
-Soy su primo… ¿Algún problema? - dijo Daichi molesto
-Ninguno en particular – dijo Sora encogiendo los hombros – Pero quisiera hablar con mi amigo a solas por un momento, si no te molesta
-Bueno... resulta que tengo mucho sueño y ya me acomodé aquí, así que no los molestaré, pueden hablar con confianza – dijo Daichi hundiéndose en el sofá
-En verdad eres molesto – dijo Sora con una mueca – Ya que el primo no se va a mover, ¿No hay algún lugar al que podamos ir para conversar mas privado?
-¿De qué quieres hablar? - dije soltando un suspiro, realmente cansado por la situación
-Bueno, desde que te encontré, no hemos tenido mucho tiempo para conversar como se debe, por el trabajo y las distracciones… ya sabes… - dijo Sora
-De acuerdo, vayamos al comedor… -dije sin ánimos
-Al parecer, no te quieres alejar mucho de tu nana… - dijo Sora viendo a Daichi, quién se hacía el dormido – Pero acepto, al menos es algo…
Nos levantamos y fuimos a la habitación siguiente a conversar. Quería asegurarme de que Daichi estuviera cerca por cualquier cosa y para que escuchara la conversación. No quería poner a Atsushi en una mala situación, pero tampoco quería provocar un problema con Sora, ya que como lo había mencionado el abuelo, lo necesitábamos para el proyecto de la empresa.
-¿Y? ¿De qué quieres hablar? - dije soltando un suspiro
-En realidad, sólo quería estar a solas contigo – dijo con una sonrisa
-Sabía que tenías algo entre manos… - dije con una mueca – Pero sinceramente no entiendo cómo te has vuelto de esta manera
-¿A qué te refieres?
-Antes, cuando éramos jóvenes… eras más tierno y considerado. Siempre te preocupabas por los demás, de ceirta forma, quería ser como tú y por eso empecé a imitarte desde que te conocí. Mi madre dice que soy empático, que siempre pongo a los demás antes que a mi, pero en realidad, eso lo hago por lo que aprendí de ti
Sora sólo se quedó callado escuchando
-Cuando te fuiste – continué – Me propuse a seguir siendo una mejor persona para que cuando nos reencontráramos, pudiera sentirme bien al decir que eres mi amigo… pero ahora eres arrogante, egoísta y en serio me molesta lo que haces…
-Ja, ja, ja… - dijo Sora con una risita – No sabía que pensaras esas cosas sobre mí… si te soy honesto, siempre he sido de esta manera – dijo encogiendo los hombros – Sólo era bueno contigo porque me gustabas… quisiera contarte una historia triste y desgarradora que te haga entender que las circunstancias por las que pasé me cambiaron y que así te enamores de mi – dijo con tono sarcástico. A lo lejos escuché a Daichi bufar desde la sala - Pero la verdad es que no es así, desde pequeño he sabido lo que quiero y que debo hacer lo que sea para conseguirlo…
-¿Es enserio? - dije con una mueca – Y piensas que diciendo esto, me vas a convencer de algo?
-No quiero convencerte de nada… yo debo gustarte por ser yo – dijo mientras se acercaba a mi cara, dispuesto a robarme un beso – Y sé que lo voy a conseguir
-Ya te dije que no estoy interesado – dije apartándolo – Estoy casado con la persona que me dio una hermosa familia y cuyas feromonas me hacen sentir como si estuviera en el cielo. No estoy interesado en nadie más, ni hoy, ni nunca…
-Pero aún así, eres un omega… ¿Cierto? - dijo con una sonrisa
-Eso no tiene nada que ver…
-Claro que si… Si suelto un poco de mis feromonas, entonces tarde o temprano sucumbirás ante mi – dijo mientras cerraba la puerta del comedor con llave
-¡¿Ugh?! - empecé a sentir las feromonas de Sora golpeándome y comencé a sentir escalofríos – Esa no es manera de enamorar a alguien – dije casi sin poder hablar
-Tal vez no en un principio - dijo acercándose de nuevo – Pero tarde o temprano, haré que no puedas vivir sin mi…
-¡¿Qué ocurre ahí a dentro?! - dijo Daichi desde afuera -¡Akemi! ¿Estás bien? ¡Abre la puerta!
-Oh… parece que el primo se despertó… -dijo Sora riéndose
-Nunca conseguirás que me enamore de ti de esta forma – dije jadeando – Esto es lo que más odio de los alfas… lo odio…
-Ja, ja, ja… entonces, ¿Cómo es que ese pequeño alfa torpe hizo que te enamoraras de el?
Daichi no dejaba de golpear la puerta desde afuera gritando y produciendo feromonas, que entraban por las rendijas de la puerta, haciendo que se mezclaran con las de Sora
-Ja… - dije jadeando con una sonrisa y viéndolo a los ojos – Haciendo completamente lo contrario…
-¿Akemi? Daichi ¿Qué sucede? - escuché la voz de Atsushi desde afuera
-¿Quieres dejarme salir antes de que se arme un gran alboroto? - dije tirándome al suelo
-Está bien, te dejaré ir por hoy – dijo sonriendo – Pero no creas que puedes escapar de mi de nuevo – me dijo al oído y fue a abrir la puerta
En seguida, Daichi y Atsushi entraron corriendo, emanando muchas feromonas. Ambos estaban dispuestos a golpear a Sora.
-¡Esperen! - grité mientras permanecía encorvado en el suelo
Ambos me voltearon a ver y se acercaron para ayudarme a levantarme
-No vale la pena… - dije
-Pero mira cómo estás, Akemi – dijo Daichi enojado
-Si… bueno, ustedes no ayudan mucho… ha, ha, ha… - dije sonriendo
-¡Lo siento! - dijeron los dos al mismo tiempo, dejando de producir las feromonas
-Bueno, creo que es tarde, mi agente me espera afuera – dijo Sora con una sonrisa – Fue divertido, hay que repetirlo – dio saliendo de la casa
-¡Maldito! - dijo Daichi soltándome para ir tras el
En cuanto Daichi me soltó, caí al suelo y perdí el conocimiento