Cuando desperté a la mañana siguiente, aún me sentía mareado y con náuseas. No vi a Atsushi en ningún lado, pero sentía su olor en la almohada que estaba a un lado de mí, la abracé y en seguida me sentí mejor, quedándome dormido de nuevo.
-Despierta, mi pequeño holgazán – dijo Atsushi dándome un beso en la frente
-¿Qué hora es? - dije somnoliento
-Casi las 10 de la mañana – me dijo al oído
-¡Es muy tarde! - dije levantándome de golpe
-No te preocupes, Daichi y yo le contamos al abuelo lo que ocurrió ayer y dijo que debías quedarte a descansar por hoy. Yo ya estoy por salir a la empresa, pero te quedarás con Hotaka, mamá y papá
-¿Seguro que está bien que me quede?
-Sí, no te preocupes, te inyecté el supresor cuando te desmayaste y ahora debes sentirte mejor
-Gracias – dije dándole un beso
-Descansa, me voy
-Ve con cuidado – le dije quedándome dormido de nuevo
Me despertaron unos golpecitos en la cara.
-Hola bebé – dije dándole un beso a Akiro mientras me levantaba
-¿Estás mejor? - me dijo mi mamá, que estaba de pie a un lado de la cama – Nunca pensé que ese niño pudiera hacer algo así…
-Sí, bueno… yo pensaba lo mismo, pero es más astuto de lo que aparenta – dije mientras mimaba a Akiro – Pero no pasó nada, ya que Daichi y Atsushi estaban ahí, estoy bien. Gracias por cuidar a Akiro
-Sabes que me encanta pasar el tiempo con este pequeño – dijo revolviéndole el pelo – Pero a partir de ahora, debes tenr más cuidado cuando trates con Sora
-Lo sé… no te preocupes
-Bien, tengo que irme. Seiji y yo vamos a salir de viaje un par de semanas – dijo despidiéndose
-Bien, diviértanse – dije
El resto de la tarde la pasé en la casa de los abuelos con la abuela y Hotaka, y por la noche decidimos volvera casa antes de la hora de la cena, para recibir a Atsushi después del trabajo
-Ya llegué – dijo Atsushi entrando
-Bienvenido – le respondí desde la cocina – La cena está lista… ¿Quieres cenar? ¿Darte un baño? O quizás… ¿Me quieres a mi? - dije con una risita traviesa
-¿Eh? - dijo Atsushi confundido
-Ja, ja, ja – dije riéndome a carcajadas – Es una broma. Ve a lavarte las manos, ya está la mesa puesta
-Ves demasiadas series japonesas – dijo soltando un suspiro – Pero si me dieras a escoger, te elegiría a ti, todas las veces – dijo abrazándome por detrás
-Je je lo sé… porque yo haría lo mismo, pero tu hijo nos está esperando en la mesa para comer – dije señalando a Akiro, que estaba sentado en su sillita, golpeando la mesa con sus pequeñas manos
-¡Oh! ¡Mi pequeño niño! - dijo Atsushi abalanzándose sobre Akiro y llenándolo de besos
-Lo acabo de bañar y ya lo llenaste de baba – dijo Hotaka mientras me ayudaba a pasar los platos
-Ja, ja, ja… pero a mi bebé no le importa la baba de papá, ¿cierto? - dijo Atsushi abrazando a Akiro, a lo que Akiro le respondió con una trompetilla -¿Ves?
-Ja, ja, ja eso no significa nada – dije sentándome a la mesa
-¡Claro que sí! - dijo Atsushi riendo
-¿Qué tenemos mañana, Hotaka? - dije mientras comíamos
-Mañana hay una junta a primera hora de la mañana, después, la fiesta por el inicio de la grabación del drama
-Bien, Atsushi, ¿Te puedes encargar de Akiro por la tarde?
-Claro, pero no te acerques demasiado a ese tipo – dijo Atsushi con una mueca
-No te preocupes, no pienso alejarme de Akemi – dijo Hotaka
-Cuento contigo – dijo Atsushi guiñándole un ojo
-Ja, ja, ja no pasará nada, el abuelo también asistirá, por lo que no creo que se atreva a hacer algún movimiento
-Está bien, no estoy preocupado… - dijo Atsushi – Mi esposa es muy fuerte, más bien, siento pena por cualquier idiota que se quiera meter con Akemi – dijo entre risas
-Soy tu esposo, no tu esposa… - dije con un puchero, riéndome
Terminamos de cenar y fuimos a dormir. A la mañana siguiente fuimos juntos a la empresa y después de la reunión de la mañana, Atsushi pasó a la oficina del abuelo para recoger a Akiro. El abuelo, Hotaka y yo nos dirigimos al restaurante en donde sería la fiesta. Cuando llegamos, ya todos estaban reunidos al rededor de la mesa, tomamos nuestros lugares y ordenamos la comida y la bebida. Sora estaba al otro lado de la mesa y percibí que no dejaba de mirarme, lo que me puso incómodo.
-Voy al baño – le dije a Hotaka al oído, levantándome
-¿Estás bien? - dijo Hotaka susurrando
-Sí, sólo necesito refrescarme – le dije
-Está bien
Entré al baño y me lavé la cara – Sólo ignóralo – me dije a mi mismo viéndome al espejo.
-Que cruel, ¿Por qué me ignorarías? - dijo Sora saliendo del cubículo de atrás
-¿Qué?… ¿Qué haces aquí? - dije confundido. No podía creer cómo no me había dado cuenta de que estaba ahí
-Pues… no me harás decirlo… ¿o sí? - dijo fingiendo estar avergonzado
-Me refiero a que no me di cuenta… - dije nervioso – Olvídalo, me voy…
-¿Ves lo que sucede cuando ignoras a tu depredador? - dijo con una sonrisa – Como presa, debes estar más pendiente… - dijo poniéndose en frente de mi
-No soy presa de nadie, así que no digas idioteces – dije empujándolo a un lado
-Ja, ja, ja… eres tan tierno cuando te enojas
-No soy tierno, y sí… estoy enojado porque no me dejas tranquilo – dije saliendo del baño
Salí del baño sudando y temblando de nervios, tomé un respiro y me dirigí de nuevo a la mesa. No vi al abuelo y Hotaka me dijo que ya se había retirado, por lo que decidí hacerlo también
-No jefe, no se vaya – dijo uno de los empleados
-Lo siento, me debo ir – dije rascándome la mejilla – Mi esposo y mi bebé me esperan en casa
-Sí, deja ir al jefe – dijo otra empleada – Nuestro Akiro debe sentirse triste sin su papá cerca
-Bueno, entonces, me retiro – dije despidiéndome y Hotaka me siguió - Felicidades a todos y espero que trabajemos bien juntos
Cuando llegué a casa, Atsushi y Akiro estaban dormidos en nuestra habitación, dejándome sin lugar para acostarme. Me dió pena despertarlos, así que decidí dormir en la sala esa noche
-Acabamos de llegar… ¿Y ya se pelearon? - dijo Hotaka burlándose al verme salir con una almohada y una cobija – Pero... ¿No debería ser Atsushi el que duerma en el sillón?
-No tuve el valor de despertarlos – dije vencido por lo hermosos que se veían
-Aquí hace frío por las noches, no te vayas a resfriar – dijo Hotaka
-No te preocupes, tengo una cobija – dije sonriendo – Pero me alegra que todo haya salido bien esta noche
-Sí, a mi igual. Pero el tipo no dejaba de mirarte
-Lo sé, espero que nadie más se haya dado cuenta de eso…
-Espero que así sea, pero creo que al menos un par de personas se percataron
-Bueno, mientras no causen problemas o esparzan chismes, entonces no habrá problemas.
-Sí… bueno, es tarde. Descansa – dijo Hotaka despidiéndose
-Descansa…
Me acomodé y me sentí aliviado de tener un cuerpo pequeño, me sentiría mal si Atsushi algún día llegara a dormir ahí y empecé a divagar sobre por qué sería nuestra primera pelea. Pero después, pensé que por la forma en la que somos, aunque peleemos, no podríamos dormir lejos el uno del otro… a menos que un pequeño se interponga. Pensé eso último con una risita mientras me quedaba dormido.
-¡Achoo! Ugh… - comencé a quejarme
-Te dije que enfermarías – dijo Hotaka, sirviendo el desayuno
-Do edtoy endfedmo… - dije con la nariz tapada
-Nadie puede entender lo que dices – dijo Hotaka – Quizás deberías quedarte a descansar un par de días
-Tedgo muchos pedientes ed la epdesa… - dije
-Debiste despertarme – dijo Atsushi con Akiro en los brazos
-Do quiedo cadgadlo… lo puedo codtagiar… - le dije a Atsushi cuando vi que me lo quería dar – Hotaka, ¿puedes quedadte cod Akido el día de hoy? Tad vez sea mejod que lo lleves cod da abueda
-Está bien – dijo Hotaka cargando a Akiro, en lo que Atsushi se terminaba de arreglar para ir a trabajar – Pero creo que será mejor que uses una libreta para que te puedan entender, y para que no sientas dolor en la garganta – dijo sacando una libreta de un cajón y dándomelo, junto con un lápiz
-Tal vez sea mejor que se queden allá un par de días… en lo que Akemi mejora – dijo Atsushi
-Sí, a demás, estos días estaré más ocupado y saldré más tarde porque debo supervisar las primeras grabaciones – escribí en la libreta
-No te sobre esfuerces – dijo Atsushi - ¿Deberíamos ir al hospital?
-No te preocupes, sólo debo tomar los medicamentos normales y estaré como nuevo en poco tiempo – escribí
-Esta bien… ¿Quieres que te lleve? - dijo Atsushi
-Sí, por favor – escribí
-Vayan con cuidado – dijo Hotaka – Despídete Akiro
-Cuídate mucho mi niño – dijo Atsushi dándole un beso al bebé
-Te lo encargo mucho, gracias – escribí a Hotaka
-No te preocupes – dijo Hotaka despidiéndose
Salimos de casa y Atsushi condujo a la empresa. Antes de separarnos para trabajar, Atsushi me preguntó si debía esperarme para volver juntos a casa y yo le respondí por medio de la libreta que no era necesario, ya que terminaría muy tarde y podía regresar en taxi. Atsushi no estuvo del todo de acuerdo, pero accedió a regañadientes. Me dirigí a la oficina del abuelo y comencé mi día de trabajo, que había sido más pesado de lo normal, tuve que terminar unos reportes y entregar unos documentos a distintos pisos del edificio, y al no estar Hotaka conmigo, yo tuve que estar moviéndome por todos lados. En la tarde, tuve que ir al lugar de la grabación para supervisar que todo se estuviera haciendo conforme lo habíamos planeado. El proyecto era sobre un drama de medicina y odiaba aceptar que Sora se veía muy bien en su papel de doctor e intentaba evitarlo lo más que podía. Cuando llegó la hora de la salida de Atsushi, me mandó un mensaje, preguntando nuevamente si no quería que fuéramos juntos, que podía esperarme, a lo que le tuve que insistir que se adelantara a casa. Durante todo el día tuve puesto un cubre bocas y para esa hora, ya me sentía sofocado, por lo que decidí tomarme unos minutos y salí del set de grabación para dirigirme al baño. Sin darme cuenta, Sora me había seguido
-¿Qué tal? ¿Cómo me veo? - dijo Sora haciendo una pose
-Meh… - escribí en la libreta y se la enseñé
-¿Ahora ni siquiera me vas a hablar? - dijo sonriendo – Que cruel eres…
-Tengo dolor de garganta, así que si no te quieres contagiar, aléjate – escribí
-¿Te sientes mal? - dijo mientras se me quedaba viendo – Deberías ir a tu casa
-Estoy bien – escribí, aunque me sentía muy cansado y sentía que había tenido fiebre desde la mañana
-No te ves muy bien, estás muy rojo y estas sudando mucho… - dijo pensativo – sé que no estas en celo porque no siento tus feromonas, por lo que debes tener fiebre. Tienes que cuidar de tu salud apropiadamente
-Ya te dije que estoy bien, y todavía faltan varias escenas que tengo que supervisar, por lo que, si quieres ayudarme, termina de grabar rápido para que pueda volver a casa pronto – escribí
-Bien, bien… pero no me eches la culpa si terminas empeorando – dijo encogiendo los hombros y salió del baño
-Al menos, no intentó aprovecharse de mi mientras estoy en este estado – pensé mientras me limpiaba un poco el sudor y salí del baño.
Después de tres o cuatro horas de grabación, terminamos las escenas del día y por fin podía volver a casa. Agradecía que Sora pudiera terminar rápido, sin tener que repetir las tomas, trabajaba de forma tan profesional que parecía que fuera un hombre gentil y honesto, como su personaje. Casi no podía creer que ese tipo fuera tan molesto.
-¿Ves? - dijo Sora acercándose, después de salir de su camerino – Me esforcé hoy, como me pediste
-Gracias – escribí – Buen trabajo – dije con una sonrisa. Realmente no tenía las fuerzas para discutir con nadie, así que sólo pensaba en regresar a casa y dejar que Atsuhi me consintiera un poco.
Sora se quedó en silencio por un momento
-Me tengo que ir – dijo finalmente mientras se sonrojaba – Asegúrate de descansar y tomarte tus medicamentos
-Sí – dije con la voz ronca
-Bien, adiós… - dijo despidiéndose
Me levanté y me sentí muy mareado, por lo que caí de nuevo a la silla
-¿Estás bien? - dijo al ver que no pude ponerme de pie – No podrás manejar de esta manera, y veo que tu secretario ni tu esposo están aquí
-Estoy bien, regresaré en taxi – escribí
-Esto es una tontería… - dijo suspirando – Ven, te llevaré a casa – me ayudó a levantarme y me puso el brazo al rededor de la cintura para que me pudiera apoyar en el – Cielos, estás ardiendo en fiebre
-Estoy bien – dije casi sin voz – Puedo ir solo… sólo necesito un taxi
-Ya te dije que yo te llevo – dijo molesto – No creerás que me aprovecharé de ti, ¿O sí? - dijo con una sonrisa. En seguida me aparté con cara de sospecha - ¡Claro que no lo haré! - dijo mientras me volvía a abrazar – No soy tan perverso como para aprovecharme de alguien enfermo… - dijo con un puchero
-Lo siento – dije en voz baja
-Lo que sea – dijo con un suspiro
Me llevó a su auto y cuando subí me ayudó a ponerme el cinturón, atravesándose en frente de mi, se subió y cuando estaba listo para conducir, sólo se quedó en silencio
-¿Y bien? - dijo finalmente, incómodo
Me le quedé viendo, sin entender a lo que se refería
-¿A dónde vamos? - dijo Sora
-A mi casa – escribí – Obviamente…
-… No sé en dónde vives… - dijo perdiendo la paciencia - ¿O debería llevarte a la casa del abuelo?
-Ah… - dije a penas me di cuenta y le escribí la dirección en la libreta
-Dios… - dijo antes de poner el auto en marcha
En el camino, me sentía cada vez peor, estaba somnoliento y en algún momento me quedé dormido. No me di cuenta de cuánto tiempo pasó y cuando abrí los ojos ya estábamos afuera de mi casa, aún en el auto y yo estaba tapado con la chaqueta de Sora, también había encendido la calefacción. Tenía mucho calor, así que adormilado, me desabotoné la camisa. Voltee a mi alrededor y Sora estaba dormido en el asiento del conductor, vi la hora y habían pasado casi dos horas desde que salimos de la empresa
-¡¿Qué?! - grité - ¿Por qué no me despertaste? - le dije a Sora, golpeándolo
-¿Hm? Te quedaste dormido y por más que te llamé, no despertabas – dijo despertando, vio mi camisa desabotonada y mi cuello lleno de sudor y se sonrojó
-Aún así… agh… Atsushi debe estar preocupado – dije mientras tomaba mis cosas para salir del auto, sin darme cuenta de su reacción. Entonces vi que Atsushi salía de la casa, probablemente para buscarme, salí del carro y cuando me vio, se dirigió hacia mi. En ese momento, Sora también salió del auto y Atsushi se le avalanzó, tomándolo del cuello
-¡Maldito! - dijo Atsushi furioso, a punto de golpearlo
-Atsushi, cálmate – dije con la voz ronca tratando de calmarlo, tirando mis cosas al suelo
-¿Algún problema, señor esposo? - dijo Sora sonriendo – Vaya… nunca me imaginé que tendría problemas con el esposo celoso de alguien a tan corta edad – dijo con una risa – debo haber roto algún tipo de récord
-¡Tú cállate! - le grité a Sora, tratando de hacer que Atsushi lo soltara – Atsushi, por favor, vamos adentro…
-¡Tú no me hables! ¡No puedo creer que me hicieras esto! - me gritó Atsushi furioso haciéndome retroceder. - ¡Incluso estás impregnado con su olor! - dijo haciendo una mueca
Sentí la presión de sus feromonas, pero de una manera distinta, no las sentía como cuando hacíamos el amor, sentía como si me quisiera someter. Nunca había visito a Atsushi reaccionar de esta manera
-Atsushi… - dije con lágrimas en los ojos, jadeando.
Entonces me dio un ataque de tos y caí al suelo por el dolor que sentía. Apreté mi pecho con mis brazos
-¡Akemi! - dijo Atsushi soltando a Sora y tratando de levantarme
-¡Déjame! - le grité entre jadeos, tratando de ponerme de pie
-Ja, ja, ja… bueno, ya cumplí con mi deber de traerte a salvo a tu casa, Akemi… me voy – dijo Sora acomodándose la ropa – Nos vemos mañana – dijo con un guiño y subiéndose a su auto
-Imbécil – pensé, aún sin poder hablar y me dirigí a la casa
-¡Akemi! - gritó Atsushi desde atrás - ¡Akemi! - Atsushi parecía realmente muy enojado
-¡¿Qué quieres?! - le grité atravesando la puerta
-¡¿Quieres explicarme qué estabas haciendo en el auto de ese tipo?! - gritó Atsushi
-¡¿Qué quieres decir con qué estaba haciendo?! - le dije furioso – ¡Sólo me trajo a casa! ¡Eso es todo!
-Pero se veía tan satisfecho – dijo Atsushi con tono sarcástico
-¿Qué estás insinuando? - le dije con un dolor en el corazón. No podía creer lo que estaba escuchando – Cuida muy bien tus palabras a partir de ahora, Atsushi…
-¡¿Que yo cuide mis palabras?! Te dije que no quería que te volvieras a juntar con ese tipo, ¿Y ahora el te trae a casa a altas horas de la noche? ¡Dime! ¿Qué estaban haciendo?
-¡Te dije que sólo me trajo a casa! - grité furioso
-¡No me mientas! ¡Vi su auto estacionarse en frente desde hace dos horas!
-Eso… ¡Eso fue porque me quedé dormido! ¡ El muy imbécil no me despertó y se quedó dormido también!
-¡Como si te fuera a creer que sólo estaban dormidos! ¡Ese tipo seguro se aprovechó de ti! ¡Mira el estado en el que estás! - dijo Atsushi furioso, viendo mi camisa aún desabotonada -¡Seguro te gustó ¨dormir¨ en su auto! - hizo una seña de comillas en la palabra dormir
-¡Eso fue porque tenía calor! Sora encendió la calefacción y hacía mucho calor dentro del auto – dije molesto de tender que dar explicaciones, cuando no había hecho nada malo – ¡Y deja de insinuar tantas porquerías ¿Quieres?!
-¡Sí! ¡Seguro tenías mucho calor!
-¡Deja de decir estupideces!
-¡Sí! ¡Soy un estúpido por creer en ti! ¡¿Por qué no me llamaste para recogerte?!
-¡Porque salí muy tarde de la grabación y no quería molestarte, ¿Sí?!
-Claro, pero no te sentiste mal al venir con ese tipo, ¿Verdad?
-¡El se ofreció a traerme porque me vio enfermo! ¡Yo sólo quería venir a casa rápido!
-¡Y aún así, te quedaste en su auto haciendo quién sabe que cosas! - dijo levantando la mano - ¡Como un pros..! - Atsushi se detuvo a mitad de la oración - Akemi… yo… - dijo Atsushi dándose cuenta de lo que estuvo a punto de decir y hacer
-Después de todo… sólo soy un omega sin marcar… ¿No es así? - dije con un nudo en la garganta – Incluso usaste tus feromonas para someterme… Y ahora ¿Me vas a golpear?
-No… Akemi… no quise decir… - dijo Atsushi tartamudeando – Yo… no quise...
-Hoy dormiré en la habitación de Hotaka… estoy cansado… - dije sin fuerzas y sólo me dirigí a su habitación y cerré la puerta, dejando a Atsushi afuera
Cuando cerré la puerta, escuché un fuerte golpe y a Atsushi entrando a nuestra habitación azotando la puerta
-Al menos, no dormirá en el pequeño sillón – me dije a mi mismo, burlándome de lo que había pensado la noche anterior
En ese punto, ya no me quedaba más opción que burlarme de mi mismo por la situación que estaba viviendo. Mi amigo de la infancia a quién había apreciado durante tantos años, había resultado ser un alfa loco, maldito y arrogante, mi trabajo me estaba alejando cada vez más de mi familia, tenía mucho tiempo sin ver a mis amigos y ahora mi esposo dudaba de mí, sólo por ser omega, y para terminar esta obra de drama cómico, me sentía como si me hubieran arrollado una y otra vez, la fiebre había hecho que me doliera todo el cuerpo, no podía dejar de toser y no me quedaba ni una pizca de fuerza, por lo que sólo me tumbé a la cama de Hotaka y comencé a llorar, hasta que en algún momento, me quedé dormido.
-Akemi… - escuché que alguien me llamaba – Akemi…
Cuando abrí los ojos, estaba recostado en el regazo de mi padre, en medio de un prado bajo un árbol de cerezo en plena floración
-¿Papá? - dije confundido - ¿Estoy muerto?
-Ja, ja, ja… no hijo… pero creí que querrías un poco de compañía – dijo con una sonrisa
-Papá… - dije abrazándolo – Esta vez no me puedo quedar, ¿Cierto?
-No, hijo… hiciste tu elección, ahora debes seguir adelante hasta que realmente llegue llegue tu hora. No me puedo quedar mucho tiempo, pero vendré siempre que me necesites
-Pero realmente duele… - dije con lágrimas en los ojos
-Lo sé hijo… pero debes soportarlo
-Ya sé que debo ser fuerte por Akiro, por mamá y los abuelos, y también por… Atsushi – dije eso último estallando en llanto
-No hijo… te equivocas… - dijo mi papá con una sonrisa
-¿Eh? - dije dirigiendo la mirada a su rostro calmado
-No debes pensar ni intentar con todas tus fuerzas ser fuerte por otras personas – dijo secando mis lágrimas – Durante el camino hacia el final, habrán momentos en los que nos encontremos solos, aunque hayamos compartido un mismo trayecto con personas amadas, viviendo increíbles momentos inolvidables, siempre vamos a terminar caminando solos hacia nuestro destino, es por eso que hagas lo que hagas, lo debes hacer por ti mismo, para ti… puedes encontrar la fuerza que necesitas en las sonrisas de los demás, pero al final, todo sale de tu corazón. Debes caminar con tus propios pies, sin remordimientos y sin sobre cargas en el corazón, así, al llegar al punto final, puedes reunirte con todos los que amas con una sonrisa. Nunca dudes de ti mismo y sé fiel a tus sentimientos a cada momento, sin titubear en cada paso que des.
-Papá… me haces mucha falta… me siento muy solo… - dije llorando de nuevo
-Siempre estoy contigo, hijo… debes seguir siendo fuerte, no dejes de caminar hacia adelante. Ahora tienes a quien tomar de la mano para compartir el camino, no lo sueltes mientras tengas oportunidad, y cuando tengas que caminar por tu cuenta, podrás hacerlo sabiendo que lo encontrarás de nuevo al final. Yo te estaré esperando aquí, a ti, a tu madre, a todos los que vengan con ustedes... y al pequeño Akiro – pronunció el nombre de Akiro con un tono cálido – Gracias por darme el honor de compartir mi nombre con tan perfecta criatura… Los esperaré aquí, al final del camino. No debes ser impaciente, tómate las cosas con calma, puedes caminar por el sendero de la vida disfrutando de cada paisaje, cada toma, cada panorama, tómate tu tiempo para ver cada pequeño detalle, sin correr, de lo contrario, llegarás cansado y sin ganas de conversar con tu viejo – dijo sonriendo – Se hace tarde y me tengo que ir… te amo hijo…
-Te amo papá…
Desperté jadeando y con lágrimas en los ojos, la fiebre había empeorado y me sentía muy mareado, grité el nombre de Atsushi con voz apagada y sentí muchas náuseas. Vi el basurero de Hotaka al lado de su escritorio y me estiré para alcanzarlo, caí de la cama con un golpe, haciendo que el ruido llamara la atención de las personas que estaban en la sala de estar. No me había percatado de las voces que se escuchaban a lo lejos hasta que se quedaron calladas al escuchar el golpe y entraron Atsushi y Nagisa corriendo, mientras yo vomitaba en el basurero