Naila.
-¡Dios no!- digo con la voz temblándome y la prueba de embarazo en la mano.
Rox me abraza y me derrumbo, lloro a mares. Tengo tan solo 20 años, me echaron de casa, no tengo suficiente dinero, vivo de arrimada en la casa de Rox y ahora estoy embarazada. ¿Qué voy a hacer?, mi mente viaja a miles de lugares y no paro de llorar.
-Calma, todo va a estar bien- dice Rox y me lleva al sillón de la sala de estar.
-¿Qué voy a hacer?- murmuro.
-Primero vamos a calmarnos, quédate acá y te traigo un té- me dice.
Veo como ella se mueve por la cocina, ya que es un departamento de estilo abierto, y prepara dos tazas de té. Se acerca y se sienta a mi lado depositando la taza en mi mano.
-Sé que no sabes que hacer, pero que tal si empezamos por el principio- sugiere.
-No es sencillo- digo.
-Estoy acá para escuchar- me mira con ternura- cuando estés lista.
-No fue consensuado y no pensé en las consecuencias- digo.
-¿Te violaron? Lo intuí.
-Si, pero él no sabía lo que hacía- murmuro.
-No lo defiendas, una violación es una violación.
-Es complicado.
-¿Lo conoces?- solo asiento.
-Él es el mejor amigo de mi hermano, el hermano de mi mejor amiga y el hombre al que ame desde niña.
Noto la cara de duda y asombro de ella.
-No lo justifico, y no sabía que era él el que me estaba violando hasta que se desmayó a mi lado.
-¿Lo denunciaste?
-No, como te dije él no sabía lo que hacía. Perdió a su mujer en un accidente, estaba borracho y cuando entre a su habitación él me confundió con ella.
-No es excusa, te lastimo- dice enojada.
-Lo sé, pero lo sigo queriendo igual. Aunque me dejo ese miedo terrible cuando un hombre se acerca a mí.
-¿Por eso huiste? ¿Estás huyendo de él?
-No, es culpa de mi mamá. Es otra historia más complicada.
-Escucho si querés hablar.
-Vengo de una familia pudiente, con mucho dinero y empresas.
Noto su cara de duda.
-Lo sé porque necesito limosnas... mamá me encontró después de que Logan abuso de mí y me trato de puta y que yo provoque lo que me paso. Dijo que era mercancía dañada y me echo de casa...me obligo dejarles una nota horrible a mi papá, hermano y mejor amiga. Y me amenazo con lastimarlos si me acerco a ellos.
-Es una perra- grita enojada.
-La peor de todas, para ella solo era una herramienta para unirse con una familia poderosa, y ahora no le sirvo.
-Deberías buscarlos- dice segura.
-No conoces a Cora Willams, es capaz de cumplir lo que promete y amo demasiado a mi hermano y amiga para arriesgarme.
-No así a tu papá.
-Es igual que ella, nunca le importe y dejaron de fingir una vez que Liam se fue de casa.
Ella me abraza mientras lágrimas silenciosas caen por mi cara.
-No importa esas personas, nosotros somos tu nueva familia. Contás con nosotros para lo que sea.
-No sé cómo te voy a pagar por todo lo que haces por mí- digo con vergüenza.
-No tenés que tener vergüenza, en este tiempo todos aprendimos a amarte, sos familia... la familia que se elige.
Le sonrió con timidez, sé que lo dice en serio y yo también los quiero, pero me es difícil abrir mi corazón y expresar lo que siento. Siento que estoy rota, no solo por lo que paso con Logan sino por la decepción que tengo con mi madre.
-Sé que es pronto, pero que vas a hacer- dice Rox tocando mi panza y me estremezco.
-Sé que fue concebido de mala forma, pero no tiene la culpa y además sigo amando a su papá.
-¿Me vas a contar esa historia?
Me sonrió de solo pensar en todo lo que viví con Logan desde niña.
-Él es diez años mayor que yo, lo conocí cuando tenía cinco años y juro que fue amor a primera vista.
-Precoz mi niña- dice riendo Rox.
-Él a pesar de ser un adolescente era el niño más tierno del mundo, mientras mi hermano me ignoraba y no quería jugar conmigo, Logan me hacía caso... A pesar de que Liam se enojaba.
-Parece una buena persona.
-Lo es... un año después conocí a su hermana Kathy y nos hicimos inseparables. Recuerdo la última vez que lo vi yo tenía 8 años y él 18 años, era la fiesta de despedida porque se iban a la universidad y yo lloraba desconsolada porque no lo iba a ver más a él.
Me rio por lo tonta que fui en ese momento y Rox también se ríe.
-Recuerdo que se acercó a mí me tomó en sus brazos y me llevo a uno de los sillones que estaban cerca de la piscina.
Recuerdo
-¿qué te pasa enana?
-Me vas a dejar y no me vas a querer más- decía yo moqueando.
-Siempre te voy a querer, sos mi enana preferida- dice riendo.
-Pero yo te amo, vos vas a ser mi esposo... y si te vas a olvidar de mí.
-Nunca enana, sos muy especial para mí.
-Si me vas a olvidar- digo llorando acongojada- no vas a ser mi esposo, no tengo un anillo como mi mamá.
-¿Si te regalo un anillo vas a dejar de llorar?
Yo asiento como loca y él se ríe de mí.
-Espérame acá y no llores hasta que vuelva.
Después de un rato largo volvió con una pequeña cajita en su mano.
-Logan- grito y corro a sus brazos.
-Volviste- digo sonriendo en sus brazos, él me baja y besa mi frente.
-Te lo prometí- se agacha y abre la cajita- ahí está tu anillo- dice y lo pone en mi dedo.
-Somos prometidos- grito y salto y él se ríe de mí- espera- grito y corro a mí piezas.
Cuando vuelvo él estaba hablando con mi hermano y yo tiro de su remera.
-¿Qué pasa enana?- dice Logan.
-Tu anillo- digo y estiro un anillo dorado que mama me compro y que no entra en sus dedos- Oh es pequeño- digo triste.
Él se agacha, lo toma y se desprende la cadena y lo coloca dentro.
-Listo ya tengo mi anillo, mi pequeña prometida- dice riendo y yo soy feliz.
Termino de contarle la historia a Rox y se ríe como una tonta.
-Vez, él es demasiado bueno, no quiso lastimarme.
-¿Vas a tener el bebe sola?- dice Rox.
-Si este bebe va a ser mi regalo, no puedo arriesgarme a que mama se entere y nos lastime.
-No estás sola, me tenés.
Salto a sus brazos y le agradezco por ser tan buena conmigo.