En la sexta dimensión, tras el arribo de los sobrenaturales al campo de batalla. A los felinos y brujos no les tomó más que unos cuantos minutos trasladar a todos los guerreros sobrenaturales que pelearían contras las huestes de Satanás. Al provenir de diferentes partes del planeta, Stefan no había contabilizado el tamaño de los ejércitos que iba a liderar, por lo que contemplar desde lo alto de una loma la formación de quienes llegaron al campo de batalla para defender la decisión tomada por los vampiros y la unificación de los pueblos sobrenaturales, lo llenó de motivación y esperanza de que la victoria les sonreiría. De las treinta y cinco manadas estaban listos para el combate más de quinientos mil guerreros licántropos, número que los felinos triplicaban al haber aumentado su poblaci

