En el Inframundo, tras enviar el mensaje sobre el reinicio de la guerra a los sobrenaturales. Belial acababa de terminar de transmitir el mensaje que su padre le encomendó dejar a los sobrenaturales, y se dirigió hacia el salón donde Satanás personalmente protegía la piedra de luna. A diferencia de otras oportunidades, el embaucador no buscó usar la sorpresa para lanzar su ataque, sino que prefirió citar a sus enemigos en el campo de batalla que inteligentemente concibió. El estudio de la piedra de luna le había permitido no solo abrir un portal por el cual llegaría a Los Cielos para secuestrar a su predestinada, sino que también logró entender cómo hacer el cambio hacia una dimensión donde los demonios se materializaban, de tal manera que, al verse destruido el orco que contenía a su lac

