El dulce sabor de sus labios mezclado con el champán, y algún tabaco, fusionado en los labios de Bastián, este con un sabor mucho más sutil, lleno de un dulzor fresco, que Emiliano era capaz de percibir, con cada movimiento. Bastián intentó zafarse de Emiliano por un instante, pero este cruzó ambas manos detrás de su cintura las venas en sus manos debido a la fuerza con la que tomaba el cuerpo de Bastián hacía que sobresalieran sus venas. El aire fresco mezclado con el calor de sus cuerpos, hacía que estos comenzarán a llenarse de deseo. —Dime que no te gusto… dímelo —susurraba Emiliano mientras recorría el cuello de Bastián con sus labios húmedos. —Esto está mal —qué importa si está mal, solo importa lo que sentimos —replicó Emiliano, apartándose solo un poco de Bastian para mirar sus

