Bastián cerraba los ojos, estaba avergonzando, por no haber sido capaz de esperar, Emiliano seguía aún vestido, con el pantalón desabrochado y su falo de fuera, erecto y caliente, Emiliano se levantó de prisa y escupió una vez más a un costado, como si buscara sacar todos los residuos de su boca, Bastián lo miró y tuvo la sensación de que Emiliano estaría molesto y se decia a si mismo que era un tonto, pues acababa de tener la experiencia mas increible de su vida y sentía que habia dejado las cosas a medias. Desnudo con su pantalón en sus tobillos igual que su bóxer mientras recargaba su peso sobre el muro que dividía la habitación de la sala de estar, Bastián aguardaba en silencio para tratar de recobrar el aliento y no solo eso, intentaba reconocer todo lo que había experimentado, estaba

