Valía la pena arriesgarse. Keily lo valía para Dafne y Dafne sin duda para la menor. Se dice que después de la tormenta viene la calma, pero Sarah, Leah y el castigo que recibió Dafne por parte de su padre eran sucesos no se podían comparar más que con días nublados o poco lluviosos. El castigo de Dafne ya se había levantado. Las chicas entonces tenían un poco más de libertad por las tardes para salir y escaparse de la realidad. Por ejemplo, esa tarde Keily puso la excusa de ir la biblioteca, Dafne también solo que a otra biblioteca. Aunque claramente ninguna de las dos iría a ninguna biblioteca. Y si fueran a una biblioteca aun así ese par aprovecharía el tiempo, y no me refiero específicamente a leer, si Sarah y Bruno vieran anime quizá pensarían dos veces antes de darles permiso a
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