Andrew
Sigo en el camino y trato de desviar a cualquier persona que me esté siguiendo y yo no sepa, tomando varias calles aleatoriamente y entro por un estacionamiento de un edificio y vuelvo a salir, cruzó otras calles más y me estacionó a una esquina y camino hacia la casa de Jazmín.
Llegando a la entrada del conjunto cerrado llamo a Jazmín a su celular.
— Estoy afuera, dile al vigilante que me deja pasar
— Ok ya le aviso. — responde ella y corta la llamada
El vigilante me deja pasar y me dijiro a la casa de ella que es pequeña pero se ve hermosa por fuera.
Jazmín me está esperando afuera de su casa.
— ¿Que haces aquí? — pregundo confundida y a la intrigada
— Tenemos que hablar ya adentro vamos — le dije.
Pasamos adentro de su casa y es muy lindo todo los colores que le dan armonía a su hogar y la calidez se hace tomar que vive una linda dama aquí.
No puedo evitar que tiene varias peceras, pero ese no fue el tema que vine a hablar con ella.
— Ahora si hablemos sin tanto rodeo ¿qué haces aquí?— pregunta ella
— Adrián fue a buscarme que necesitaba hablar conmigo sobre ti, mi padre tiene un secuaz que es como mi guardaespaldas, me vigilia a la distancia y le dice a mi padre todo lo que hago, la noche que estábamos juntos hablando, el nos vio y le dijo a mi padre, el ahora quiere saber cual es tu poder y quiere encontrarte por eso ahora debemos irnos tu y yo.
— No se que decir la verdad ¿estás seguro de todo? — dice ella confundida y algo asustada.
— Vamos, prepara una maleta con todas tus cosas, debemos irnos ya de aquí, hay que irnos lo más lejos posible — digo y corremos apresurados a su habitación.
— Llevo solo lo necesario, ¿a dónde vamos?
— primero tenemos que salir de aquí, luego de la ciudad — dije y salimos cerrando toda la casa con seguro y llaves.
— por favor tenemos que llegar primero a casa de mi asistente Fiorella para dejarle las llaves y ella venga a cuidar mi casa con su esposo y alimentar a los peces, no puedo dejarlos morir, ellos no tienen la culpa de nada. — reclamó
— Esta bien mi princesa lo que tu digas pero vamos en tu auto así es menos sospechoso y no me ven salir de aquí. — dije y proseguimos a subirnos a su auto.
Salimos del garaje y ella cerró todo con doble seguridad, nos dirigimos a la salida del conjunto cerrado, ella saluda al vigilante sin bajar los vidrios, solo suena su bocina y él sonríe y abre.
Comenzamos a ir vía a la casa de Fiorella, no es tan lejos de esta zona pero no podemos dejar que nadie sepa donde vive su amiga así que le digo a Jazmín que nos desviemos en algunas calles y luego lleguemos a casa de su amiga.
Llegamos por fin y ella se pone una camisa y se recoge el cabello y se coloca unos lentes de sol para que no la reconozcan al salir del carro, baja y se dirige al frente de la casa de Fiorella.
Escucho desde el auto lo que dicen pero a la vez me encuentro desesperado, quiero que nos vayamos ya lo más lejos posible
— Fiorella soy Jazmin necesito un favor que pedirte
— Claro que si, dime que necesitas — dice Fiorella algo preocupada a ver la cara de Jazmín.
— alimenta a los peces, riega las plantas, y siempre que puedas te quedas en mi casa a dormir. Lo que te iba a decir, como no se en realidad cuando regreso, Toma nuestro capital del negocio y alquila otro lugar y con tu esposo hagan un gimnasio me dan transfieres solo el 25% de la ganancia adquirida, a mi cuenta, el resto es de ustedes. — dice Jazmín con voz cansada
— ¿a dónde vas? ¿Estarás bien? — pregunta Fiorella.
— No lo sé, pero no te preocupes por mi apenas pueda estaré en contacto contigo. Nos vemos amiga te quiero.
— ok Jazmín cuídate mucho por favor te quiero.
Se despiden de lejos y se dirige hacia acá para subirse al auto.
— ¿Todo bien? — pregunto a Jazmin mientras veo como una lágrima cae por su mejilla y comienza a conducir.
— Si, de todas formas no tengo opción, quiero vivir no morir tan pronto y menos ser esclava de un jefe de Ciudad Oscura. — dijo seriamente y continuo manejando guardando un silencio incómodo.
No sabía que hacer o pensar, entrar tantas cosas lo mejor era irnos súper lejos, pero ahora estábamos manejando sin rumbo, solo con la idea de salir de la ciudad pero ¿a dónde iremos? Era la pregunta que pasaba por mi cabeza una y otra vez.
Hasta que después de tanto pensar, recordé un pueblo que esta solo y es muy tranquilo a unas de aquí.
— Jazmín toma ese camino, iremos a amuay , es un lugar tranquilo casi en medio de la nada pero podremos estar ahí unos días y luego nos podemos dirigir hacia otras ciudades. — dije mientras señala el camino.
— Ok esta bien si tu lo dices — dice ella y seguimos por ese rumbo.
Por horas no cruzamos ni una sola palabra, el ruido más escandaloso que había en el auto era nuestra respiración y el sonido de aire acondicionado.
No quise poner música debido a que el ambiente entre ella y yo estaba muy tenso.
Veo que vamos llegando a pueblo, nos hospedamos en una casa cerca a un pequeño lago.
Bajamos nuestra cosas y entramos a la casa.
Ella se ve tan indiferente que me rompe el corazón a pedazos, como si le hubiera destruido la vida en un día, pero sin decirme ni una sola palabra y sin quejarse ni siquiera me mira mal, se ve un rostro tranquilo pero en silencio.
Del amor al odio hay un solo paso... espero ella no esté dando ese paso.
Trato de no suponer tantas ideas locas y mejor termino de acomodar todo, cuando de repente veo que hay 3 habitaciones y yo asumo que dormirnos en la misma habitación pero no, ella espera que yo suba mis cosas a un cuarto y ella escoge el otro y guarda sus cosas, la verdad no se que estaba pensando me da miedo preguntarle y que me duela su respuesta así que no digo nada.
Terminamos de instalarnos y nos dirigimos a la cocina.
— ¿Quieres que haga un café? Te gustaria con leche o café amargo — pregunte a ver si me decía algo.
— si, quiero café con leche, gracias igual por ser tan amable. — dijo y salió de casa en dirección hacia el lago.
Creo que en estos momento prefería que me dijera de todo a que guardara este silencio tan sospechoso.
Terminaré de hacer el café y todo e iré a buscarla al lago.
Despues de un rato, llego a donde está ella sentada a la orilla debl lago observando el cielo y como va anocheciendo.
Me acerco y me siento a su lado.
— ¿Que piensas tanto mi amor? — pregunte dulcemente para que no se molestara ni lo tomara de mal manera.
— Hice el juramento de borrarte de mi historia, pero aquí estoy de nuevo contigo. Había decidido sacarte de mi memoria, mataste la ilusión que había en mi, pero la vida tantas vueltas y de alguna manera buena o mala, nos vuelve a unir.
Se que pensaras que digo una locura, pero nunca imagine volver a verte en mi vida, de hecho, pensé más que llegaría a ver con hijos y con alguien más.
¿Crees que si nuestra familia fuera diferente, estaríamos juntos?
— No lo sé, pero esto es lo que nos ha tocado vivir, ahora la vida de mi amigo Adrián está en peligro, el me dijo todo lo que pasaba, algo debe haber sospechado el que me seguía al darse cuenta que escape de repente. — le cuento a ella.
— Cierto, espero no le pase nada y no se den cuenta. — dice ella y prueba el café con leche
— ¿te gusta? — pregunto
— si esta delicioso, bueno para calmar la ansiedad en estos momentos, ¿qué bonita se ven las estrellas esta noche cierto? Sin tanta contaminación se pueden ver con claridad — dice ella con esa voz tan tranquila que me enamora con solo hablar.
— Si, tiene razón la noche se ve hermosa de verdad, dime algo ¿tienes buena puntería?
— la verdad no mucha pero hago lo que puedo, ¿porqué? — pregunta ella
— No sabemos a lo que nos vamos a enfrentar en este camino, si te toca lanzar una piedra con la mayor precisión posible, espero puedas, sino estamos muertos— dije y solté una carcajada.
— Bueno si me llega a tocar usare mi poder para manipular los pensamientos de esas personas, no sabes lo inestables que son hasta que conoces sus corazones, entonces descubres que nadie es tan fuerte como parece.
— Dices eso y hace que hasta yo que soy inmune sienta miedo de eso. Mañana nos vamos hay que estar aun más lejos de aquí, quizás a una semana de distancia que no pertenezca a una zona que mi padre pueda llegar. Pienso que una vez lejos el se aburrirá y se dedicara a otra cosas. — digo y termino mi taza de café.
— Ok si tu lo dices, ojalá no se antoje de buscarmos a profundo, ¿no crees que verá extraño que me escondas tanto? Se supone que si no soy importante o no tengo un poder peculiar no debería desparecer así. — dice ella
— Tienes razón, pero no puedo correr el riesgo que te encuentre y descubra que tu poder no es tan simple, que en realidad sería un arma mortal para el.
— Bueno, deberíamos irnos a dormir, ya que nos espera un largo viaje mañana y no quisiera que nos estemos durmiendo en el camino. — se levanta y se dirige hacia la casa.
— Ok como usted diga jefa.
Entramos a la casa y dejamos en la cocina todo, subimos a las habitaciones.
— ¿Podrías dormir conmigo por favor?— dije llenando mi corazón de valor.
— No lo sé, hay muchas habitaciones, ¿porque dormir juntos? — dice ella
— Vamos, solo está noche, hace tiempo que no nos veíamos así.
Se ríe y entra a la habitación conmigo y se acuesta a un lado de la cama, la emoción se apoderó de mi pero traté de mantener ma calma.
Me dirigo a la cama y me acuesto, apago la luz de la lámpara que está en la mesita de noche y me arropó con ella.
Siento como su brazo comienza a rodearme para abrazarme y coloca su cabeza en mi pecho, que felicidad siento en estos momentos, tener este privilegio que nadie más tendrá porque ella es solo mía, y no pienso compartir...
Al otro día.
Nos levantamos con el sonido de la alarma y corremos a ducharnos y vestirnos cada uno en su propia habitación, debido a que tenemos que irnos rápido de aquí, seguimos dentro de los territorios de mi padre y aunque nosotros si descansamos, el nunca descansa, siempre está activo buscando un objetivo, y en este caso, es Jazmín.
Terminamos de desayunas y guardamos todas las cosas en el auto, nos dirigimos a la casa de dueño del lugar donde estábamos hospedado, pagamos y seguimos hacia la carretera para seguir rumbo a una ciudad que queda a 15 horas de aquí. Será más seguro.
Comenzamos a escuchar música para hacer más corto el camino, esta vez ya íbamos más cómodo y con más confianza para hablar.
Entre risas y burlas habíamos olvidado que estábamos siendo perseguidos por los secuaces de mi padre. De hecho hasta solo pensaba que íbamos juntos en un viaje para ser felices, pero nada dura para siempre...
De repente comienza a rodearnos grandes carros, y un camión bloquea el camino por donde vamos.
Tomo mi bolso que está abajo de asiento y saco el arma, no se quienes pueden ser pero no correremos el riesgo de que sean ladrones o peor, que sean los amiguitos de mi padre.
Continuará...