XIX

2702 Palabras

A medida que conduce a su hogar, me es inevitable ignorar el nudo que se ha formado en mi estómago. Los nervios me atropellan, estoy en un carro a solas con él y voy a estar en su casa. Del solo pensar que pensaría mi madre al encontrarme en estás circunstancias, Dios. Llevo las manos a mis ojos queriendo llorar, no puedo creer que haya caído tan bajo, de nuevo, en sus encantos, soy una débil. Noto como el auto se detiene, pero no quiero dejar de cubrir mis ojos. Soy una cobarde, lo sé, al no decirle lo que está pasando y al no tener el valor de darle la cara. -Kate... -su voz sale suave, cómo si quisiera remediar el trato de hace horas. Lentamente aparto mis manos de mis ojos, le miro. Su ceño está fruncido, mostrándome lo muy preocupado que está. -esto es una locura. No debería esta

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR