Estoy atendiendo a un cliente, ya falta poco para cerrar la tienda, hace dos semanas que no sé nada de Alessandro solo me deja mensajes de buenos días y buenas noches con sus te amo por lo que me preocupa saber que estará atormentándolo de esa manera para que esté tan preocupado. Bianca está acomodando un desorden que dejó una cliente en la ropa de interior. — Amiga ya quiero irme, estoy exhausta … dice ella. — Ni lo digas amiga, yo no sé si podré llegar a casa con tanto dolor en los pies. — Buenas tardes … dice una joven muy hermosa. — En que puedo ayudarle …. le responde Bianca — Ando buscando a una joven que trabaja aquí se llama Gabriella. Yo volteo a verla y me parece extraño que alguien me busque así, puede ser que sea una clienta o no sé, a veces suele pasar que lo

