Capitulo 14: Hermanos Sher

1365 Palabras
Alguna vez han pasado por una situación increíblemente incomoda dónde no puedes hacer más nada que sonreír hasta que tus mejillas estén entumecidas y rogar piedad al cielo porque no eres un ser sociable, pero hay situaciones que ameritan ser sociable y... bueno, ya me conocen. Quizá no lo sabían, pero este es un pueblo pequeño, un pueblo pequeño es igual a poca población, poca población es igual a mucha, pero mucha interacción entre los habitantes y mucha interacción es igual a confianza desmedida. En resumen, lo que sabe una persona lo sabe todo el pueblo. Eso nunca me importó, si tuviera una moneda cada vez que he peleado con un anciano o adulto de este pueblo, tendría la cantidad de habitantes en monedas y hasta más ahora que lo pienso bien, pero no me importa que hablen de mí. No es que sea una antipática o algo por el estilo... bueno si lo soy, pero me sé comportar la mayoría del tiempo... quizá. Soy muy facil de estresar y ellos lo saben por eso me sacan de mis casillas a propósito. Justo como ahora con estos dos seres. Los hermanos Sher, seres repugnantes... o bueno, por lo menos el menor de ellos lo es, si tuviera que describirlo en una sola palabra sería sin dudarlo idiotasm, porque de verdad piensa que es gracioso. Mal día para venir a comprar ingredientes para la cafetería de mamá. El tipo de la izquierda con cara de idiota es Jonas, su horrible sonrisa llena de dientes disparejos y cara llena de acné no fueran un problema si el tipo no fuera un completo estúpido, a su madre se le olvidó tomar ácido fólico durante el embarazo porque cada cosa que sale de su boca son una completa sandes, el día que diga algo inteligente le tendrán que estudiar el cerebro para ver qué parte fue la que se le activó de la nada. Y el tipo a la derecha es John ¿o Jonathan? No lo sé, tampoco me importa, es el mayor de los dos, es un poco más callado y prudente. Este es el típico f*ck boy que haría mojar las panties de cualquier chica con daddy issues y preferencias por la autodestrucción, su cabello n***o azabache cae con rebeldía sobre su frente, sus ojos cafés lo hacen ver serio casi inalcanzable, en general toda su cara es bonita, tiene ambos brazos tatuados y varios piercings visibles... ¿Cómo se vería James con piercings? seguro se vería mucho más sexy que este tipo. En fin, este se llevó su parte de la belleza, la que le tocaba al idiota con dentadura horrible y la de sus otros hermanos... aunque su hermana es muy linda. —Ey Jade, ¿No estarás ignorandome, cierto? —el tipo de fea dentadura hace un puchero... absolutamente deplorable. —¿Me puedes vender mi maldito kilo de chispas de chocolate? —pregunto irritada. —Solo respóndeme, Duncan ¿Estás saliendo o no con el chico bonito del pueblo? Respira, Jade, respira. El asesinato es ilegal. La mención de James me pone de mal humor, ya han pasado tres días desde nuestro fogoso encuentro en aquella choza y no ha pasado nada desde aquella vez y ese es precisamente el problema ¡No ha pasado nada! Cada vez que busco acercarme a James solo escapa poniendo de excusa cualquier cosa. Pensé que íbamos a llegar más lejos luego de todo eso que pasamos y no, no hay nada, ¡ya no hay ni besos! —Aqui tienes, Duncan —el chico tatuado coloca una bolsa en el mostrador. —Gracias —el chico solo se encoge de hombros y sigue en su teléfono. Miro a Jonas con fastidio —si salgo o no con James es mi problema, no eres mi padre. El chico abre su boca ofendido. Me giro sobre mis pies escuchando una corta risa del tipo tatuador cuyo nombre no me acuerdo y camino con toda la tranquilidad hacia la puerta escuchando las réplicas del estúpido Jonas. —¡Ey Jade! ¿entonces es un sí? —grita desde el mostrador. Le saco un hermoso dedo del medio antes de salir, el auto de papá me espera justo afuera de la tienda, Jacob me mira desde el asiento del conductor con una ceja levantada. —¿Estabas haciendo las chispas de chocolate o por qué la demora? —pregunta apenas ingreso al auto. —El idiota de Jonas no dejaba de preguntarme sobre James y claramente no le iba a decir nada porque no le importa, así que el mayor tuvo que meterse para que yo me pudiera largar. —Será para que no asesinaras a su hermano —el tono divertido en su voz me hace gruñir. —aunque el chico se merece una estrella por el intento, ni a mí me has soltado la sopa sobre tu relación con William. —Es complicado —mi suspiro hace que Jacob me mire con los ojos entecerrados, sospechando algo. —¿Sientes que ese idiota de Williams solo quiere jugar o qué? —No, él es muy respetuoso —yo solo la que quiere que me irrespete, pienso más no lo digo —y estamos en la misma página... creo. Solo que últimamente se porta muy raro, siento que me está evitando. Jacob golpea el volante del auto con lentitud. Las personas piensan que Jacob y yo tenemos mala relación, pero la realidad es muy diferente, Jacob siempre me escucha cuando necesito un punto de vista diferente de mis amigos, es un buen hermano mayor aunque esté loco y se pase de listo con la comida. —¿Y ya hablaste con él respecto a eso? si no se lo expresas él no se va a dar cuenta —dice con una mueca —eso es algo que odio de mi género. James al igual que otros hombres viven en la comodidad emocional, pero a diferencia de otros tipos, él es un buen chico que busca la forma de hacer que su pareja no sienta que está criando a un idiota con problemas mentales. Yo creo que si comunicas eso de que te sientes rechazada de cierta forma por él, será sincero contigo, no creo que ya no quiera nada contigo, es un tipo absurdamente directo y sabe que si juega contigo ni papá y yo seremos el peor de sus problemas, sino tú cabreada. Miro hacia el frente pensativa. Este tipo tiene razón, según lo que he conocido de James es que tiene palabra, si dice que le gusto es porque le gusto ¿Pero por qué actúa de esa manera? Ahora mismo algo que me dijo Jacob quedó rebotando en mi cabeza. —¿Cómo que su peor problema soy yo enojada? —pregunto claramente ofendida. —Jade, eres la persona más resentida y vengativa que conozco, si ese tipo no hace bien las cosas contigo ese cuerpo atlético pasará a mejor historia. —No sería capaz de golpearlo —Jacob levanta una ceja mientras me mira con incredulidad. —me hacer ver cómo un animal rabioso. —no estás muy lejos de... ¡Au! —se queja cuando pellizco su brazo. —¿Ves? de eso hablo, tienes que controlar ese temperamento de mierda. Quizá deba de tomarle la palabra. Quizá. Llegamos a la cafetería que está increíblemente llena, al parecer mamá cambió la fachada de la entrada, se ve más... Floreada. Casi no me gusta venir porque al estar cerca de la escuela vienen los chicos que estudian con nosotros y ya los veo todo el día en la escuela, para qué querría verlos más tiempo fuera de ese horario, sería una tortura, pero hay días como hoy donde tengo que ayudar con la cocina porque aunque no se note se me da muy bien la repostería y todos aman mis pastelitos de arándanos con fresa. Los clientes nos quedan viendo cuando entramos, algunas chicas que vienen a ver a mi hermano murmuran entre ellas emocionadas. —Vinieron tus fans. Jacob solo voltea los ojos ya acostumbrado a la atención de las chicas de nuestro pueblo ¿Qué se sentirá tener un club de fans?
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