Capitulo 10: instrucciones y tutoriales

1111 Palabras
—Muchas gracias por traerme de vuelta —digo con algo de timidez. —¿Nos estamos escribiendo? —¡Claro! —La pregunta hasta ofende sinceramente. James me extiende su teléfono con la app de llamadas ya abierta, yo dígito mi número con paciencia y se lo entrego nuevamente —Mmm quizá no te responda muy seguido, mi teléfono se pierde siempre. James ríe enternecido y niega con su cabeza. —Siempre puedo trepar tu balcón para hablar contigo —sonrío ante su descaro. Lo observo bajar del auto y caminar hacia mi puerta, miro las flores en mis brazos con cariño mientras me abre la puerta. No puedo creerme nada de lo que ha pasado esta noche y estoy todavía confundida con la gran fascinación que he desarrollado por estas flores ¿tendrá algo que ver con que James me las regaló? La puerta se abre y James me ayuda a bajar del auto con cuidado de no golpearme la cabeza, pero sinceramente no me importa, mi prioridad es que mis flores estén bien. —Gracias por la noche tan... bonita —digo con una sonrisa. James niega con una pequeña sonrisa. —Es lo mínimo que se puede hacer ¿no? —sin pensarlo dos veces me pongo de punta dejando un pequeño y corto beso en sus labios. James abre los ojos sorprendido, su sonrojo hasta el cuello delata su timidez. —Nos vemos... mañana —digo con timidez. James rasca su cuello enrojecido por la vergüenza y siente con la cabeza. Tierno. —S...sí, nos vemos... ya sabes... mañana... si no tienes nada que hacer y quieres pasar el rato conmigo —balbucea totalmente sonrojado. Nunca había visto a James tan tímido, ests faceta de él me encanta. Me despido con mi mano cuando llego a la entrada de mi casa. James se tropieza varias veces antes de llegar a su auto, cuando está a punto de subirse se despide con su mano. Cuando entro a mi casa están todos esperándome en la sala. Los miro con sospecha antes de correr por la escalera ignorando los gritos de mi familia pidiendo detalles de mi cita. Gente entrometida, no mi boca no saldrá nada. —¿Cómo te fue en tu cita? —pregunta Sandra apenas cierro la puerta de un golpe. ¿Todavía están estos aquí? Observo sus caras avergonzadas notoriamente sonrojadas y los labios hinchados no ayudan mucho a la situación. No preguntaré nada, no me importa, solo espero que no hayan cogido en mi cama... eso sería asqueroso. —Si les contara —suelto un suspiro casi enamorado mirando mis flores con aprecio. —Que flores tan bellas —intenta tocarlas, pero un gruñido la detiene —¿Me acabas de... gruñir? —Creo que Jade anda viendo muchos vídeos en r************* ¿Eres una... —se acerca a mi rostro como si sus palabras fueran la peor de las palabras —Therian? —Deja de ser tan ridículo —sacudo su brazo de mi hombro. Sandra ríe siendo seguida por Diego. Los tres nos acomodamos en mi habitación y me dispuse a contar cada detalle de mi cita, sus caras sorprendidas y llenas de curiosidad me hicieron regocijarme mientras contaba mi cita. —¡Se besaron en su auto! —exclamó Sandra sorprendida. —¡¿Qué?! —exclamó la voz de mi padre detrás de la puerta. Sabía que estaban escuchando, entrometidos. —¡Largo! —los pasos apresurados de los cuatro integrantes de mi familia se escucharon apresurados en el pasillo. —sí, eso fue todo lo que pasó. —No puedo creerlo, ¿no se odiaban? —Eso es cuento ya pasó, el tema de hoy es este —mis amigos bufan ante mi descaro. Abro la puerta para revisar si mi familia ya se fue y al ver que no hay rastro de ninguno de ellos procedo a hablar —quiero saber cómo se tiene... eso. Mis amigos me miran confundidos, pero Sandra es lo que habla. —Eso... —dijo pausadamente. —Eso. —repito de la misma forma. Un foco se ilumina encima de la cabeza de Diego y se acerca sacudiéndome por los hombros. —Aun no han tenido la segunda cita y ya quieres hacer... eso —me mira con los ojos bien abiertos —no puedo permitirlo. —¡Ya entendí! —grita Sandra después de unos minutos en silencio —¡Jade, ya quieres entregar tu florecita! —¡Silencio! —tapo su boca con una mano, ya que en la otra todavía tengo las flores que me regaló James... James. El tipo me hace suspirar casi enamorada. —las paredes tienen oídos. Los tres miramos lentamente a la pared. Silencio. Bueno quizá exageré. —Bueno necesitamos ver un tutorial —dice Sandra emocionada. —Desde mi experiencia... —Cállate —decimos Sandra y yo a la vez mientras encendemos mi laptop. Sandra busca la famosa página llena de cosas para adultos y aquí estamos media hora después horrorizados por lo que estamos viendo en la pantalla. —Esto está tan mal —digo entre impactada y asqueada por la escena frente a mí ¿por qué esa tipa gemiría esa forma si se va tan doloroso? —¿en serio el sexo se ve así? Sandra a mi lado está igual o más asqueada y Diego mira la pantalla en completo shock. —Bueno esto es todo —cierro la página y apago la laptop totalmente asqueada. —esta mierda no funcionó, yo no me voy a doblar como ellas ni gritaré así, perderé mi virginidad con dignidad, eso se ve tan denigrante. —Sí, y todo lo hace sin su consentimiento, es asqueroso —apoya Sandra. —Nunca había visto ese tipo de porno —dice sorprendido —que asco, nunca trataría a una chica así. Miro disimuladamente a Sandra, esta solo suelta un suspiro decepcionada, pero no dice nada. Ay el amor de dos jóvenes... es una completa mierda. —Bueno, no nos importa, pero yo definitivamente no haré esto —me tiro de espaldas a la cama —pero James es un chico experimentado ¿y si lo quiere hacer así? —No creo, lo hay aquí es mentira —mira la laptop con asco —él sabrá cómo hacerlo. —Bueno, todos reprobamos las clases de educación s3xual la escuela —digo con decepción. —Me dormí en esa clase si te soy sincera. —Y este es el futuro del planeta —Sandra y yo reímos como las dos cabras locas que somos —locas. Diego se ríe y se tira sobre nosotras. —¡Diego!
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR