Desde que mi mamá entró a la sala de estar con Katy, y ese momento ocurrió… sentí que el mundo se detuvo para mí, y que todo era diferente ahora. ¿Qué? ¿Qué estaba pasando…? El corazón se me detuvo y sentí que mi rostro había palidecido por completo. «Sí, soy yo mamá», esas palabras se repitieron una y otra vez en mi cabeza, como sí se tratase de una espantosa melodía. Entonces miré con total incredulidad a mi madre, y solté sin pensar: - ¿Qué?- sin darme cuenta me había apartado de mi matón con cierto desagrado, y miré con fijeza a mi madre teniendo los ojos humedecidos. Empecé a respirar rápidamente. Sentí como si las cosas a mi alrededor se movieran, y cómo sí estuviera a punto de perder la cabeza. Estaba a punto de tener un ataque de pánico, y la respiración se me aceleró. ¿Qué

