Siento una sombra sobre mí, como si alguien me observara, es extraño, es una sensación de ser vigilado que no me agrada; esa sensación me hace abrir los ojos encontrándome con una cabeza sobre mi rostro. - ¡Aaah! — enfoco bien y es el tarado de Andrés. - ¿Por qué gritas? - ¿Me quieres matar del susto? Eres un idiota, casi me matas. - Deja de ser tan nenita. - ¿Nenita? Estoy durmiendo y siento una sombra sobre mí y veo tu horrible rostro. - Horrible el tuyo, mi rostro es exquisito, listo para las portadas de revista, admite que te enamoras cuando la ves. Trato de recuperarme del susto mientras me mira con sus brazos cruzados y sus ojos enarcados. - Te voy a poner tu rostro de portada de cirugía plástica si vuelves a hacer eso ¿Qué hacías? - Vigilaba

