Después de hacer uno de los trabajos, Bakugō se retiró de la habitación del bicolor. Miró unas puertas más allá, el cuarto de Kemy, pero estaba cansado y pasaban de las 1 de la madrugada. Shotō cerró la puerta, ordenó todo y se acostó. Sábado por la mañana, las alarmas no sonaron, pues Endeavor les dejó la mañana libre, para que descansaran. Eran cerca de las 11am, cuándo despertó. Todoroki sentía que le había pasado un camión por encima, era su problema de todas las mañanas, despertar. Se dirigió al baño de la habitación, para darse una ducha, vestirse e ir por algo de comer a la cocina. Minutos más tarde, el bicolor se dirigía a la planta baja de la casona. Tenía hambre, no era un experto culinario, pero unas tostadas, cualquiera podría hacerlo. Al bajar el último peldaño, una peculi

