Ambos se alejaron, después de devorarse los labios. Kai miró el reloj.
-Son apenas las seis, ¿por qué quieres ir a la cama tan temprano?- preguntó, mientras regresaba a la lectura de unos documentos.
Kurono caminó, quedando frente a Chisaki.
-De acuerdo, lo haré a tú modo- se acercó al pelinegro y comenzó a besarlo, mientras sus manos le soltaban la corbata, y le sacaban la chaqueta. Luego le abrió la camisa, dejando un perfecto torso al aire.
Chronostasis dirigió sus labios al cuerpo del pelinegro, succionando la blanca piel. Soltó el cinturón y sacó el pantalón.
-Me encantan- dijo besando las piernas de Kai.
-Ahh...- las mordidas eran suaves y eróticas.
Kurono llevó sus manos a la entrepierna del pelinegro y soltó las pequeñas correas, para así deslizar la ropa interior, dejando un duro m*****o al aire.
-¡Ahh!- Chisaki tensó sus músculos, al sentir la lengua del albino, pasearse por su m*****o- Ah...
Chronostasis comenzó a jugar con el ano del pelinegro, dejó caer algo de saliva, para poder meter sus dedos.
-¡Ahh!- Chisaki levantó levemente sus caderas, sintiendo el suave tacto en su culo. Entre los labios, cerrándose en un perfecto anillo y aquéllos dedos juguetones, metiéndose cada vez más adentro, Kai estaba por eyacular- ¡AH!- su semen salió directo a la garganta de Kurono.
-Rico sabor- dijo, poniéndose de pie. Se abrió el impermeable, dejando ver su desnudo cuerpo.
-Venías preparado.
-Siempre listo- dijo el albino moviendo de arriba para abajo su erecto m*****o. Le tomó una pierna, dejándola en su hombro. Acomodó su pene en la entrada y embistió con fuerza.
-¡¡AHH!!- que dulce placer, sentir ese falo dentro suyo. Kai miró a su amante, mientras era duramente penetrado.
Tantos años juntos y aún seguían amándose cómo el primer día. Lo que fue una amistad de niños, hoy era un amor real. Se conocían desde pequeños, no había secretos entre ellos.
-¡Ahh! ¡Ah!- a Kai le importaba una hectárea de vergas sí alguien lo estaba escuchando. Las caderas del albino se movían cada vez más rápido- ¡Hah!.
Kurono le mordió la pierna, que carne tan suave. Embistió con más fuerza, golpeando el punto H del pelinegro.
Chisaki cerró sus ojos, sintiendo el placer máximo en su piel. La mano del albino, le acariciaba suavemente el m*****o.
-Dame todo- susurró Hari, acariciándole el glande, mientras llegaba hasta el fondo.
-¡¡AHH!!- Kai no pudo con aquéllos movimientos, su cuerpo se entregó al segundo orgasmo. Su corazón estaba por explotar.
Kurono se recostó tras Chisaki, lo abrazó.
-Debemos limpiar este desastre. Mañana recibiremos aquélla visita- dijo el albino.
-Qué desagradable- respondió el pelinegro, molesto- Debes estar atento.
-Sabes que cuidaré siempre de ti- le dio un beso en la nuca.
-Lo sé- dijo, cerrando sus ojos.
Al mismo tiempo, en la academia, Aizawa ingresaba al edificio de la clase A, junto a él, iba el reportero, antes anunciado.
-Chicos, atención, el es Taneo Tokuda, el reportero.
-Buenas tardes- dijieron todos.
-Hola- saludó el hombre- Es un placer conocer al fin a la prestigiosa clase A. Seré invisible. Quiero que hagan sus vidas normales. Sacaré algunas fotos y luego les haré algunas entrevistas.
Dicho esto, Iida y el resto de la clase se dispersaron por el edificio.
Bakugō y Todoroki subieron a sus habitaciones, para arreglar sus bolsos. Debían salir temprano, por lo que les avisó Aizawa, un bus vendría por ellos.
-Hola bebé- era Natsuo, quién llamaba a su hermano.
-Hola oniisan.
-Por Dios, ¿qué es esa voz?.
-Vamos Nat, sabes que Enji me entrenará, para las licencias.
-Escucha, sí ese idiota te molesta, no dudes en decírmelo.
Todoroki sonrió- Lo sé, gracias. ¿Cómo está Fuyumi?.
-La beba está mejor que nosotros. Su novio la llevó de paseo con la familia. Y bueno, yo me e quedado solo en la casa.
-¿Porque no sales? A ésta altura, ya deberías tener novia.
-¿Para que quieres que tenga novia? Suficientes años amarrados a Carla y además me engañó. No gracias. Pero desde mañana comienzo a trabajar en la agencia de Enji. Lo supliré, mientras él esté con ustedes.
-Mmm, así que serás el nuevo jefe. Distraeras la mente, eso es bueno.
-Sí, de algo que sirva ser el hijo de ese hipócrita. Bien bebé, te estaré llamando. Te amo mucho. Fuyumi te dejó besos y abrazos.
-También te amo oniisan. Cuídense- tiró un besito y cortó la llamada- Este será el peor semestre- dejó todo ordenado y luego salió para cenar.
En el ascensor se encontró con Bakugō. Para variar el cenizo iba con mala cara.
-Sí te sigues arrugando, quedarás viejo y feo.
-¡Qué te importa!.
-Qué no me gustan viejos- se burló el bicolor. Últimamente se divertía sacando de sus casillas al ojirubí.
-¡¿Y a mí qué mierda me importa lo que te guste?!.
Shotō echó a andar el ascensor. Se acercó rápidamente al cenizo. De la impresión, éste cayó sentado en el piso. Sus mejillas se tornaron rojas.
-Sé me olvidaba que tienes novia- dijo con rostro serio- Aunque debo decir, que disfrutaste mucho cuando te masturbé.
Bakugō abrió los ojos cómo plato, antes que dejara la grande, el ascensor se abrió, Todoroki se levantó rápidamente y salió. Katsuki se paró del suelo, y salió tras el bicolor.
En el comedor, los chicos estaban cenando.
Katsuki se sentó al lado de Kirishima y Todoroki de Midoriya.
-Toma- le dijo el peliverde, dándole un trozo de carne en la boca.
-Aaaa- Shotō abrió la boca, recibió el alimento, en el momento justo que Tokuda les sacaba una foto.
Izuku miró al fotógrafo y se sonrojó.
Bakugō estuvo a punto de vomitar. Kirishima al verlo que estaba más molesto que de costumbre, se colgó de su cuello.
-¡Blasty! Te voy a extrañar- dijo, haciendo un puchero.
-¡Suéltame!.
-¡No! ¡Quiero dormir contigo!.
Katsuki se atoró. Shotō levantó la vista, viendo a Eijiro darle besos en la mejilla al cenizo.
-Maldita sea, ¡déjame comer!.
-¡Me quiero acostar contigo!.
-¡Pffffffff! Cof cof cof- la mayoría de la clase se atoró con su comida y bebestible.
-¡Maldita sea! ¡Está bien! ¡Pero déjate de joder!.
-¡Yahoooo!- Kirishima estaba feliz, que dormiría con su Bro.
A Mina y las chicas se les salieron los ojos. La pelirosa no se imaginó que aquéllo podía ser posible.
Los que terminaron de cenar, se levantaron de la mesa, para ordenar. Todoroki, algo molesto, se dirigió a la sala de estar. Mientras Bakugō terminaba su arroz.
-Click- el sonido de la cámara fotográfica, sacó a Katsuki de sus pensamientos.
-¡Qué haces!.
Todoroki escuchó a lo lejos, tan melodiosa voz. Se giró viendo al cenizo pelear con el reportero.
-¡Pareces pedófilo!.
El reportero sonrió- Es cierto que tienes un carácter rudo.
-¡Qué te importa!.
Para variar, la amabilidad se la pasó por las pelotas. El bakusquad escuchó a lo lejos, los gritos de su amado líder. Corrieron para detenerlo, antes que le explotara el culo al reportero.
-¡Blasty tranquilo!- gritó Kirishima, abrazando a su amigo. Denki no quiso tomarlo. Se puso al lado de Sero.
-¡Ahora!- gritó el rubio, para que su amigo utilizara las cintas.
Nuevamente Bakugō quedó amarrado y cegado.
-¡Sueltenme!.
-Creo que es mejor que se lo lleve Todoroki- dijo Mina.
-¡Pero yo me iba a quedar con mí Bro!.
-No lloriquees- le dijo la pelirosa. Claro que prefería dejar a Eijiro solo. Pues no le gustó nada la extraña declaración en la cena.
-Está bien, de todas maneras debemos levantarnos temprano mañana- dijo el medio albino.
-Una consulta- dijo Hanta- ¿Cómo harán las tareas y los trabajos?.
-Dijo el sensei que nos enviaría todo por correo- respondió el bicolor- Bien, me lo llevo- Sero cortó las cintas, dejando el extremo largo, para que el bicolor lo guiara.
-¡Ya imbécil suéltame!.
-Has silencio Bakugō.
-¡No me calles!.
Shotō suspiró y continuó su camino hacia su habitación.
Mientras Izuku se encontraba fuera de su edificio. Estaba esperando a Mirio, que le traería algo.
-Así qué tú eres Midoriya-kun- le dijo Tokuda- Es un placer conocer al sucesor de All Migth- se acercó al peliverde.
-¿Qué? ¿Cómo sabe eso?.
-Soy reportero- acarició sus rulos- No le diré a nadie, pequeño querubín- el pecoso sintió una pequeña incomodidad. No alcanzó a reaccionar, cuando Takeda lo tomó por los hombros, atrayendolo a su cuerpo. Click. Otra foto para el recuerdo. Izuku estaba rojo hasta las orejas.
-Midoriya-kun- la voz de Mirio, se escuchó desde atrás.
El reportero soltó al menor.
-Te traigo lo que te dije.
-Permiso Tokuda-san- se disculpó Izuku. Se dirigió hacia el rubio.
Mirio miró con mala cara al reportero. Pasó sus manos por la cintura del pecoso y se lo llevó.
-¿Quién es ese?- preguntó, desconfiado.
-Tokuda, un reportero que venía a hacernos unas fotos y entrevistas.
-Harta confianza tiene- dijo, sin soltar la cintura del pecoso. Midoriya iba cómo tomate.
-Senpai.
-Dime bonito.
-¿Me has traído eso?.
-Claro, toma- le pasó una libreta con todas sus notas y apuntes de héroes.
-¡Gracias Senpai!.
Click, fue el último sonido de la tarde.
Ya en el cuarto de Todoroki, el bicolor dejó a Katsuki aún amarrado, sentado en la cama.
-Necesito tú tarjeta- dijo, metiendo la mano en el pantalón del cenizo.
-¡¿Qué mierda haces?!.
-Buscando la tarjeta.
-¡Esa no es la tarjeta!- gritó sonrojado, al sentir que le agarraba el pene.
-Ya sé que no es la tarjeta- sonrió. Finalmente encontró lo que buscaba y salió a la habitación del ojirubí.
Katsuki estaba sentado, con la mente en ciertos recuerdos, que no fueron un sueño.
Al rato, Shotō llegaba con los bolsos del cenizo.
-Traje tus cosas- dijo, dejando todo al lado de su equipaje.
-¡¿Y quién dijo que yo iba a dormir contigo?!.
-Ashido- respondió de manera simple.
Se quedó mirando a Katsuki, antes de soltarle las cintas. Le gustaba ver atado al cenizo, y no sabía por qué.
-¿Me...puedes sacar estas mierdas?- preguntó más que rojo.
Todoroki ladeó la cabeza y sonrió- Espera- comenzó a soltar las cintas. En esos momentos su mente le jugó una mala pasada. Se imaginó al ojirubí atado, completamente desnudo, con ese bello culo parado.
Se alejó abruptamente.
Bakugō terminó de sacarse las cintas, mirando extrañado al bicolor, que estaba pegado viendo el computador apagado. Iba a decir algo, pero su celular sonó. Una videollamada de su novia Camie.
-Aló.
-Hola mí amor, ¿cómo estás? Por fin me respondes.
Bakugō sonrió- Lamento no haberte hablado antes.
Todoroki quedó mirando a Katsuki, jamás lo había visto reír, se veía muy lindo. El cenizo continuaba hablando con la castaña, ignorando por completo la presencia de su compañero.
-Entonces, ¿viajan mañana?.
-Sí- respondió con desgano- ¿Y tú?.
-Aún no nos dicen nada. Pero Inasa me tiene harta, que quiere ver a Todoroki-kun.
Bakugō se quedó callado, miró al bicolor, que se hizo el desentendido.
Unos minutos más y luego cortaron la llamada.
Sin decir nada, Katsuki se sacó los pantalones y con slip y polera, se acostó. Todoroki creyó que se iría, pues sin las cintas, el cenizo podía haber regresado a su habitación.
-Apúrate maldita sea, quiero dormir.
-Ya voy- Shotō se sacó todo, quedando con la ropa interior.
-¡¿Vas a dormir en pelotas?!.
-Tengo calor- respondió de forma seca, apagando la luz. Se acostó al lado de Katsuki, dándole la espalda.
Eran cerca de las 2am. Todoroki se levantó con cuidado, sin hacer ruido y se dirigió al pequeño balcón de la habitación.
-Hola, creí que no vendrías- le saludaron.
-Tengo el sueño programado. Iba a despertar sí o sí para verte- respondió el bicolor.
-Supe que te irás de viaje.
-Sí, aunque la compañía es bastante mala.
El visitante sonrió. Tomó a Shotō por la espalda y lo acercó, dándole un beso.
-Dónde quiera que vayas, iré a verte.
-Lo sé, Dabi.
GRACIAS POR LEER