Kaminari sentía una presión en su pecho, a lo lejos escuchaba la alarma del reloj. -¿Eh?- abrió los ojos apenas, viendo cómo Hanta le besaba las tetillas- ¡Sero! ¡¿Qué haces en mí cama?!. -Ayer besaste a Ojiro. -¡¿Eh?! ¡¿Y eso qué?! ¡Era sólo un juego!. Además tú besaste a Mina . -Pero tal parece qué sólo yo siento celos- dijo bajando a su abdomen, mientras lo llenaba de mordidas. Denki se removió bajo ese toque- No, sé, porque...te enojas- dijo apenas- Nosotros somos amigos, nada más. Los labios del pelinegro, cesaron los besos. El chico, levantó la mirada y subió nuevamente al rostro de éste- Sí quieres que seamos novios, no tengo ningún problema. Pero sí aceptas, serás sólo mío. ¿Es un sí o un no?. Kaminari, rojo hasta la médula y completamente sorprendido, salió de su shock, par

