Alfonso pudo ver que la expresión de la mujer delante suyo se volvía amarga y nuevamente pensó que hizo una pregunta algo complicada-Acaso.. lo olvidaste?-dudo en hacer la pregunta. Melisa levanto su mirada y dio un suspiro-No lo olvide...-Le era imposible olvidar su nombre, olvidarlo significaba olvidar su propia identidad. -Entonces?...- -Es que... ahg-se froto el rostro el rostro con su mano derecha un poco frustrada-Es difícil de explicar pero.. ahg- -Puedes tomarte tu tiempo para poner en orden tus emociones. Puedo esperar a que estés lista para contar lo demás, ya he recibido lo que buscaba-le aconsejo Alfonso queriendo levantarse. Pero se detuvo por la mano levantada de Melisa. -No necesitas irte. Estoy bien-Lo demostró con una suave sonrisa-Para responder tu pregunta mi nombre

