En la habitación había una atmosfera de tensión que podría cortarse con un cuchillo. Tan incomoda situación se vio rota por una suave voz que era magnética. -Bueno si tanto lo deseas...-las comisuras de los labios de Melisa se iban elevando lentamente-Te lo diré gustosamente...- Alfonso entrecerró los ojos y le dio una mirada glacial que solo sirvió para que Melisa soltara una carcajada divertida. Eso solo sirvió para impacientar a Alfonso que chasqueo la lengua-Espero una respuesta con total sinceridad- -Oh! Claro que seré completamente sincera con el gran Alfonso Clark⁓-su tono era completamente sarcástico y sus ojos también se volvieron fríos con cada segundo que pasaba. Tal obvio cambio de actitud le mostro que en el transcurro de esos meses la mujer frente a el oculto su verdader

