Capitulo X
Prueba
Veo que estabas muy entretenido con la humana, no tengo tiempo que perder, haré la prueba y veremos si se queda o si me ayudas a enterrar su cuerpo.
Mateo: Eyy, Alex...
no digas eso, no me parece correcto que pienses así, se ve muy buena e inofensiva.
-Le respondí con una sonrisa- Vamos, tu no eres así, por qué la odias tanto, deberías estar agradecido por encontrar a la indicada, tan pronto.
-Alex: Es demasiado débil, no acostumbro tratar con una humana, no me acostumbrare a tenerla cerca tanto tiempo. -bebí un vaso de whisky.
-Mateo: Pero bien que para la prueba la traes a tu habitación, ¿Qué es esto Alex? -Jajaja siempre rio, pero esta situación es cada vez más divertida-
-Alex: No digas estupideces, es mejor aquí, además es una chica de un bar, de seguro está acostumbrada a estar a solas con hombres, la tenías muy cerca y no se alejó. Tal vez me divierta un poco con ella -Miré a Mateo y me serví más whisky-
-Mateo: Wow, entonces si te gusta. Ya me parecía hermano, no es tu tipo de chica, pero se ve saludable y muy fuerte. -Le golpee en la espalda-
-Alex: Definitivamente no es mi tipo, pero no se la dejaré tan fácil. Ambos sabemos lo que sucede a los pocos dias, pedirá más dinero, comenzará a chantajear, esto acabará mal. -Respiré hondo- Además ella debe hacerse cargo de algo que dejo pendiente.
Llevé a Mateo hasta la puerta.
-Mateo: -Estaba por salir cuando vi a Betsaida, lucia hermosa, sus muslos y su cintura eran muy atractivos inclusive para mi, su figura curvilínea se veia bastante proporcional- Estas hermosa-
Le dije y me retiré del lugar.
Betsaida
Cuando busqué qué ponerme, no podía encontrar nada que me agradara, la ropa que veia era incómoda , entonces elegí una falda holgada, de largor un poco arriba de mis rodillas y una camisa de tela fina de algodón, no me puse maquillaje, pero si un poco de polvo compacto.
Ya que todo era corto, opté por la falda negra, una blusa rosa pálido y unas zapatillas blancas un poco altas.
Tenía que vestirme mejor, y bueno tendría que acostumbrarme, extrañaba mis jeans y mis remeras.
Alex
Esta chica me ponía de mal humor, pero estaba muy sexy, no me molestaría en absoluto que sea mi amante mientras dure su periodo de adaptación, yo le daba un mes como máximo para que comience a pedir dinero e intentar aprovecharse de la situación.
Tenía que empezar con la misión lo antes posible, y para eso era imprescindible saber en cuánto tiempo se recuperaría con la medicina.
-Bet: Bien, que debo de hacer, quiere que le traiga algo, o que le ayude en algo Señor… -Lo mire directo a los ojos -
-Alex: Debo saber en cuánto tiempo te recuperas, podemos hacer que sea agradable la prueba -Me acerco y la tomó de la cintura- Se siente tan suave, tan perfecta, ya me imaginaba mordiendo en sus muslos inferiores, en su vientre, cuello y labios-
-Bet: ¿Es agradable? Señor, disculpe pero ya le dije que no haré nada que no quiera, puede beber mi sangre, pero no me acostaré con usted. -Alejé sus manos de mi cintura, aun así respiré agitada-
-Alex: -Sonrío y se me doy vuelta-
Perfecto, quieres hacer todo más difícil, pero ya te dije que todo esto frente a mi, es mio. -La tomo nuevamente de la cintura, la levanto y la hago sentar en un mueble. Me encantaba tocarla. - Eso lo admito-
-Bet: Suélteme, ya le dije que puede beber mi sangre, pero no me acostaré con usted, eso no lo haré, y si quiere matarme por eso, hágalo, ya no me importa. -lo empujé agarrando de sus brazos- Él no me tomó con fuerza, así que puede alejarlo. -Sus brazos se sentían ásperos, como si tuviera algo más que una camisa-
-Alex: de acuerdo, si es lo que quieres, yo no te insistiré, vendrás tu a mi, pero a pesar de todo quise que fuera agradable, ahora que prefieres las cosas bruscas, lo tendrás.-La mire y aparté sus brazos de mi, mi enojo por su rechazo me puso de un humor bastante malo, le insistí dos veces, y no dudo en rechazarme- ¡Dos veces!
Me temía, y eso me enfadaba aún más.
Antes de que sigamos, la canción que tarareabas esa última noche en el bar, no era la correcta. -Bet me miró confundida-
La canción era Lago Azul de Ypacarai, tu tarareabas Mis noches sin ti. - Fui al baño a lavarme el rostro-
-Bet: Lo siento, me habré confundido -le respondí- Mis piernas estaban temblando.
La tensión en mi cuerpo ya estaba a punto de hacerme sudar, no estaba preparada para ser el menú andante de un medio vampiro, o un vampiro pura sangre. ¿Dolería?
No lo se, tenía que esperarlo, y al parecer él disfrutaba hacerme sufrir, demoró en el baño como 50 minutos, luego salió con una toalla rodeándolo en la parte inferior de su cuerpo.
-Bet: Respire profundo- ¿De verdad disfrutas mi sufrimiento?. No puede ser. -Me sople con las manos-
-Alex: si te acaloras por verme así, esa no es mi culpa, es mi casa, mi habitación, eres mi menú, puedo hacer lo que quiera y vestirme como quiera. -Me acerque a la ventana, y luego fui hasta la cómoda donde estaba la inyección con el antídoto-
-¿Cual es el motivo para tantas vueltas? Ya muérdeme, y ponme esa vacuna, ya estoy lo suficientemente nerviosa. Que pase lo que tenga que pasar.
-Lo mire, y vi sus brazos vendados, tal vez por eso demoró tanto en el baño-
-Alex: De acuerdo estás ansiosa, pero no es tan fácil, la prueba debe ser eficaz y para eso ambos debemos estar calmados, en la Comunidad Alfa me pidieron una muestra de tu sangre justo al momento de morder, y luego dos muestras más.
Pero las indicaciones son de que debes estar relajada. -La mire de reojo- Me pondré ropa, puedes mirar si quieres. - Bet volteó de inmediato-
-Bet: Soy un menú, o acompañante o como sea, en síntesis un conejillo de indias. -No puede ponerse peor- Me dije en voz baja.
-Alex: Puedes calmarte, ya relajate, hablas demasiado, sino esto nunca acabará y necesito descansar. -Sequé mi cabello y termine de acomodarme la pijama, un pantalón de seda, y una camisa-
-Bet: Entiendo, me relajare, -bebí un vaso de agua y me senté en el sofá de la habitación-
Alex se veía muy relajado, por primera vez no sentía miedo estando tan cerca de él, por las muestras que me tomaría comprendí que tampoco ellos sabían el porqué de mi resistencia a aquella mordida atroz.
Ya empezaba a tener sueño, quería abrir la ventana y salir afuera a respirar aire puro, pero estaba prohibido.
Suficiente -Escuche la voz de Alex- Mi paciencia se agota rápidamente, si no estás lo suficientemente relajada podemos acabar con esto. Ver la manera de que las muestras sean en otro tipo de situaciones. -Alex se acerco a mí-
No, espera -le respondí y lo sujete del brazo derecho- Ya estoy relajada, estuve pensando en cosas positivas y lugares que me gustaría conocer-
Alex: De acuerdo. -Abrí una de las jeringas y tomé un poco de sangre, el rostro de Bet estaba calmado, volteó para no mirar-
¿Ya está? -Pregunte ansiosa- Listo -Respondió Alex-
Bien, ahora es el momento de la segunda prueba.
-Ven aquí- Me hace sentar en el mismo lugar donde me subio antes-
Seré sincero, las compañías que he tenido fueron mestizas con rasgos humanos, no se como una humana reaccionaría , pero quiero que entiendas que tu sangre es importante, necesito estar en óptimas condiciones, y eso solamente lo podré hacer con sangre pura humana-
Las palabras de Alex me relajaron sorprendentemente, su voz era un susurro tan encantador. -Adelante- Le respondí.
Betsaida
Sentí como dos cuchillos pequeños se incrustaban en mi piel y tocaban mis venas, el dolor era como cuando estás cortando verduras y sin querer el cuchillo corta, pero multiplicando por 10, quise zafarme, ¡de verdad dolía mucho!
Alex fue suave, pero esa mezcla de cuando te quitan sangre para hacerte un análisis, más la cortada profunda eran combinaciones realmente dolorosas.
Olvidé contar hasta diez, como me había dicho Mateo.
Los brazos de Alex volvieron a rodearme, quería que me soltara , pero él no lo hacía -Por favor ya basta- susurré.
Alex
Cuando mis colmillos atravesaron la piel de Bet, sentí tanto placer que quería más, la apreté hacia mi cuerpo y la mordí con ganas, su sangre era deliciosa, tibia, suave.
Su cuerpo se sentía caliente, blando,cómodo.
Estarcerca de ella era exquisito. Me controlé y la solté.
Escuché su voz quebrada, cuando la solté, estuvo a punto de desmayarse.
Ella me seguía mirando con sus ojos empapados, pude percibir que solamente se controlaba para no llorar.
-Bien: siéntate, seguiré con la muestra ahora.- La acerque al sofá- Betsaida solo asintió y dejó que la hiciera sentar.