Cercanía

766 Palabras
CAPITULO IX Cercanía Silvio me había explicado en qué consistía la misión de Alex,además de que estábamos en una ciudad aislada la cual no podía ser localizada, mi familia creía que fui a trabajar a España con una familia rica, yo ni siquiera sabía dónde me encontraba , pero como me explicó Sergio yo vería cosas inimaginables, estos seres como los vampiros o los mestizos vivían entre nosotros y nunca nos percatamos de ello. Era demasiada información en tan poco tiempo, ya no me dolía el cuello y vi como la herida había sanado por completo, debo admitir que me sentía un tanto afortunada por haber sobrevivido, pero a la vez desdichada, ya que esa fue la causa para que me hayan retenido en este lugar. ¡Dónde está mi señorita H! -Oí una voz alegre entrar a la sala- -Disculpe, usted está buscando a alguien en especial- Note que me miraba de pies a cabeza, yo traia un pantalón de buzo y una remera en cuello redondo, no pensaba ponerme la ropa que estaba en el placard- No eran mías. -Mateo, soy amigo de Alex, y tu debes de ser Betsaida, osea la señorita H. -La mire encantado, aún con esa ropa horrenda, se veía bastante saludable y fuerte- -Bet: Me propuse no molestarme o sorprenderme ante cualquier situación, pero no comprendo lo de Señorita H. -Le pregunté dudosa y un tanto avergonzada- No tenia miedo, definitivamente no. -Bueno, porque eres humana, y la H te queda perfecto - Rei sin parar, la cara de esta chica era tan ingenua y tierna, aun no veía por qué a Alex no le agradaba para nada- Mira, no puedes andar vestida así, sería muy obvio que no perteneces a la Comunidad Alfa, y menos que estas aquí. -Bueno, la ropa que me dejaron arriba, no son mías y además son prendas que no acostumbro vestir -Lo mire y baje nuevamente la mirada, habían faldas y shorts cortos, camisas preciosas, zapatos elegantes, calzados deportivos y ni mencionar los bolsos y collares- -Mateo: Si de ahora en más serás acompañante de Alex, debes estar bien vestida. -Me acerque y le rodee el hombro con mi brazo derecho. -Bet: ¡Y a mi que me importa lo que ese pervertido quiera que yo use! -Respondí haciendo muecas- -Mateo: ¡Jajaja! Me caes bien, creo que nos llevaremos bien -No pude dejar de reír, se refiere a Alex como un pervertido- Debes ser decidida con él, sino no durarás mucho. Y me agradas. -La solté- -Bet: A que te refieres con decidida, hay algo más que deba saber.- Lo mire intrigada- -Mateo: -Me puse serio- Hay momentos en los que él no es el mismo, y debes pararlo, cuando sientas que está bebiendo de tu sangre más de 10 segundos, haz que se aleje. -La observé un tanto preocupado- -Bet: Entonces debo contar hasta 10 cuando el se sirva el menú.Gracias, lo tendre en cuenta. -Afirme confusa- -Mateo: ¡Jajaja! Me encanta, qué fue eso de Menú, está genial. Me gusta, es un placer conocerte Betsaida. La tomé de la mano y le dio un beso en la mejilla izquierda. -Creo que nos divertiremos mucho, solo sé positiva. Alex entró a la sala cuando estaba hablando con Mateo, la visita de este hombre fue reconfortante, era como si lo conociera, hizo que mi miedo disminuyera. Alex tebia puesto un pantalón de jeans y una camisa mangas cortas celeste, se veia informal. Yo estaba más desaliñada que nunca, ahora estaba sola en medio de tres hombres extraños. -Mateo: ¡Hermano! esta chica es un encanto, ahora voy a hacerte un favor y me la llevare a que se cambie. Ya hablamos de cómo debe vestirse. Y ella aceptó. -Mire a Betsaida.- -Bet: ¿Ehh? -Yo no había aceptado nada- Respondí que sí. -Alex: Perfecto, esperare arriba, no tardes. -giré hacia Bet y luego mi mirada fue hacia Mateo. -Mateo: Te acompaño hermano. -Me acerqué a Betsaida- Puedes cambiarte por favor, ponte algo cómodo con lo que te sientas más relajada. Yo elegí las prendas de tu armario, Alex jamás haría eso -Sonreí, y contuve la risa de esas que se escuchan a kilómetros- -Bet: De acuerdo, veré que me pongo y subo. ¡Dios mío! Por que no pueden ser claros, solo me piden que me cambie de ropa y suba a la habitación de Alex. -¿Qué me harán ahí arriba!. Gruñi enfadada, y fui a cambiarme No se que tanto podía elegir, todo en el armario eran o faldas, o shorts o vestidos cortos. En que me estaba metiendo...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR