DIANA Ahora la escena era yo, es decir, la persona más torpe y desafortunada de la tierra, estaba acostada justo debajo del señor Holland y maldíceme si miento, él estaba realmente pesado encima de mí, y esa era la razón por la que tenía dolor de cabeza y por la que estaba mareada. Quería levantarme y escapar, pero me encontré en una posición muy incómoda, no, me encontré en una posición muy incómoda, tenía los brazos atrapados a mis costados y mis piernas presionadas contra el suelo por su peso. ¡M4ldita sea! Intenté levantarme, pero no pude. Intenté mover las piernas, pero se enredaban con las suyas. La cabeza del señor Holland estaba justo al lado de mi cuello y entonces lo oí murmurar: —Que linda. ¿Qué carajo? Me golpeé la cabeza contra el suelo. ¿Por qué se comporta como un loc

