Yoosuk volvió amar esa noche a JiHun, haciéndole sentir único y especial. Donde no había miedo ni tristezas, solo amor. Luego de eso, Yoosuk podía comprender muchas cosas que antes no podía, y ahora sabía que JiHun confiaba plenamente en él... Él también tendría que tomar de la misma valentía que su pequeño y enfrentar lo que más dolía y odiaba, su familia. Porque JiHun también se merecía saber todo sobre él. Recostado en la cama, sonrió besando los desordenados cabellos rubios en su cuello. Con cuidado, bajó lentamente hasta que su rostro estuviera a la altura del abultado abdomen. —Hola pequeño o pequeña... ¿Sabes que te quiero mucho, no? ¿Y que también quiero a tu hermoso padre? —besa suavemente el abdomen—. Por eso, tú mi pequeña personita me ayudarás a cuidar de papi ¿si? —Yoosuk s

