Los ojos de ambos jóvenes se encontraban fijamente. Los de Loraine demostraban odio y decepción hacia el joven, mientras que los de Cameron reflejaban el amor puro y sincero que sentía por ella. Cameron dio un paso hacia Loraine, pero ella apartó la mirada, como si estuviera a punto de dispararle, tal como solía decir el joven French. —¿Vienes a ver si mi decisión de no casarme con Lion ha cambiado? —dijo Loraine con seriedad, volviéndolo a mirar fijamente—. Lamento decirte que no, mi decisión sigue siendo la misma... Prefiero morir antes de casarme con alguien como tu hermano —le espetó con rudeza—. Ahora, por favor, lárgate y déjame en paz. Cameron suspiró con tristeza y se acercó a la joven, agachándose a su altura y sujetando con delicadeza su rostro para que sus ojos se encontraran.

