Loraine Ambos se encuentran frente a mí, mirándome en silencio, mientras yo mantengo mi mirada fija en Alexander, o, mejor dicho, Cameron French. En mi interior me siento rota y me niego a aceptar que el hombre al que me entregué y de quien me enamoré haya sido tan cruel y mentiroso conmigo. Aparto la mirada de él y la dirijo hacia Lion, que aún conserva una sonrisa de satisfacción en su horrible rostro. —Realmente me impresionaste, Lion —digo, lanzando una mirada fría a ambos hermanos—. Nunca hubiera imaginado que el gen French se transmitiera —le dedico una sonrisa falsa—. Si pudiera, en este momento los aplaudiría. Son iguales... —los miro seriamente. —Me alegro de haberte impresionado, querida mía —responde Lion con una sonrisa—. Y ahora dime, ¿cuál de los dos hermanos te parece más

