-Xander Ross- Estoy sentado en el mismo lugar desde hace unos cuantos minutos. El café que pedí ya está frío y es que a duras penas mi cuerpo se limita en respirar y nada más. No me muevo, mantengo la mirada fija en mis manos, preguntándome en qué demonios me he metido. Siempre he sido una persona que le encanta crecer profesionalmente. Tengo mis negocios, pero mi mayor orgullo es la empresa familiar, he trabajado duro y eso nadie puede negarlo. He conseguido una excelente cartera de clientes que permite que la facturación anual nos mantenga en el top tres de empresas con mayor ingreso a nivel nacional. Por eso quiero la dirección, mi padre lo quería para mí, lo merezco. Sí, soy capaz de hacer muchas cosas, pero creo que esto se me escapó de las manos. ¿Con qué derecho? ¿Cómo se atr

