-Xander Ross- Piso el acelerador con fuerza, tratando de poner la mayor distancia entre nosotros cuanto antes. Las manos me tiemblan, todo dentro de mí está sacudiéndose y sé, que si paso un segundo más en su presencia, voy a enloquecer. Sé que no es correcto que la deje sola y en la calle, porque es una mujer embarazada y ya está cayendo la noche; que cualquiera podría pasar y verla e, incluso, sé que mi abuelo pasará a hacer visitas sorpresas cada vez que pueda para mantenernos vigilados, mucho más porque no le di tiempo de presentarse con Scarlett antes de sacarla de la recepción. Conozco cuán demente puede ser en ocasiones, pero justo ahora sé que nadie vendrá porque piensan que estapré disfrutando de las mieles del amor con mi recién adquirida esposa. «Me imagino que esa justific

