(2015) Había una estúpida sonrisa pegada en mi cara, los ojos me brillaban. Desprendida felicidad por todas partes, ese lunes llegue al trabajo iluminando todo a mi paso, los músculos se me contraían solo de recordar el fin de semana. –Buenos días– exclame al entrar a la oficina, Claudia, la recepcionista me miro con los ojos bien abiertos y la boca abierta. Ese día había intentado arreglarme, cosa rara en mí. Siempre iba de n***o y con el pelo arreglado, en cambio, esa mañana me había puesto un vestido rosa pálido, con flores y zapatillas de plataforma, me había dejado el cabello suelto y pintalabios rosa también. –¿Quién eres tú y que has hecho con Liliana Rojas? La emo de la oficina– de forma dramática, le sonreí al pasar por su lado. –La deje en la gaveta esta mañana– ella se ll

