(2012) El 2012 fue un año muy extraño en todo el mundo; tiroteos, protestas, escándalos, entre otras noticias relevantes, el mundo cada día se hacia más peligroso allá afuera. Se anunciaba el fin del mundo para el solsticio de invierno de ese año. Yo hubiera preferido que así ocurriera, porque a mí, el mundo se me acabo hace mucho tiempo. Desde aquel fatídico día, siguieron pasaron los días, los meses, la vida. Me había convertido en un caparazón hueco, ya no lloraba, pero tampoco sentía, iba por la vida sin estar presente en el ahora, en realidad, no pensaba en nada. Estaba esperando ese momento, el preciso momento, que el tiempo me sometiera a la cura, se llevara el dolor. Cuando me canse de esperar decidí que apagaría el dolor de una forma o otra, lo que hice fue no pensar, mantenerm

