Propuesta de matrimonio

1276 Palabras

El silencio que había quedado después de nuestras palabras era profundo, pero la tensión en el aire parecía aún más palpable, como si el universo nos estuviera observando, esperando nuestra respuesta, como si la pregunta que él aún no había hecho pesara sobre nosotros. Eduardo se acercó, sus ojos fijos en los míos, y me hizo una pregunta que no esperaba, pero que, al mismo tiempo, había estado flotando entre nosotros desde el primer instante. —¿Te gustaría casarte conmigo? —su voz sonaba seria, pero había algo en ella, una vulnerabilidad oculta detrás de la pregunta, que hacía que mi corazón diera un salto en mi pecho. No me lo pensé ni un segundo. La respuesta estaba en mi interior, tan clara como el agua. —Sí, ni lo dudes —respondí con una sonrisa que, aunque tímida, llevaba consigo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR