Después de 5 años su piel tocó la mía nuevamente, no puedo describir la sensación, se sentía calida, como la primera vez, pero algo había cambiado en él, su mirada era fría, oscura, como si se hubiera despojado de cualquier sentimiento que había en su pecho. Ahora que está de regreso, regresan todas las dudas que dejó su partida, no me enteré de ello hasta unas semanas después, todo ese tiempo solo creía que me estaba evitando, no puedo explicar lo que sentí al enterarme que se había ido, solo así, se fue, sin explicaciones, sin despedidas, de la misma forma que llego. La voz de mi madre me saco de mis pensamientos. — Yo me quedaré esta noche con Adam, tienen que descansar, ambos tienen mucho trabajo. Vlad se negó pero mi madre termino por convencerlo, yo aunque estaba agotada, quería

