Los días en la empresa con Vlad al mando son una tortura, es un completo idiota, la empresa ha cerrado algunos tratos en estos días gracias a él, pero su actitud deja mucho que desear. Mi intercomunicador sono por enésima vez en el día. — Señorita Harper, el señor Vladimir la solicita en su oficina — Reconocí esa voz, era la misma asistente de antes, que al parecer ascendió a asistente de presidencia. — Gracias en un momento paso. — La solicita ahora mismo es urgente. Tomé el ascensor hasta su oficina y me pase directo, no me tome la molestia de saludar a su asistente , ni de tocar la puerta. — ¿Me mandaste llamar? — Señorita Harper, puede tomar asiento — señalo la silla frente a su escritorio. — Estoy bien así, puedes ser breve, tengo trabajo. — Tenemos que hablar de su impuntual

