Maicol estaba furioso y con deseos de explotar igual a un volcán en plena erupción o un gran petardo de dinamita, como me temía. En la entrevista en la web, Stuart me miraba muy romántico, me hacía mimos, me tomaba del hombro, acariciaba mis pelos, y no dejaba de deleitarse con mis ojos, incluso, en varios pasajes tocaba mi rodilla con todo desparpajo y sumamente confianzudo y yo no me resistía y por el contrario se me veía acaramelada y engolosinada con él, disfrutando de sus manos y caricias. Y aunque estaba, en la entrevista, con jean, no dejaba de ser evidente que Vásquez estaba afanoso de tocarme, mostrarse demasiado distendido conmigo, riéndose a casa rato, abrazándome, incluso, en un momento dado, pegándome mucho a su pecho, como si fuera una amiga de muchos años o su enamorada, inc

