El estadio estaba repleto para el inicio del sudamericano de atletismo. No cabía ningún alfiler incluso muchísimo público se quedó fuera del recinto, protestando y haciendo laberinto. La policía montada se multiplicó para alejar a los vándalos, incluso llegó el "rochabús", el carro rompe manifestaciones que compró un tal Rocha y por eso le decíamos "rochabús", je, para dispersar a la gente que no pudo entrar a las tribunas, lanzándoles grandes chorros de agua. La gente tuvo que dispersarse resignada. Fátima intentaría clasificar en su serie para la gran final del día siguiente. Fui bastante temprano para no tener problemas con el ingreso y evitar los empellones que suelen suscitarse cuando hay mucha gente pugnando por no perderse detalle de los grandes espectáculos. Por suerte, a cargo de

