Después de leer las noticias de la mañana en la web y tomar una deliciosa taza de café muy humeante, me aprestaba a buscar informaciones en el internet, cuando Galarreta me llamó a gritos desde su oficina. -¡Roxana! ¡Roxana!- Corrí de prisa, incluso tropecé con una silla y casi ruedo por el suelo, felizmente me enderecé a tiempo, aunque hice un gran estruendo. Muchos colegas se rieron. -Hay un incendio fuerte en un mercado, te vas hacia allá y sales en vivo para la web-, dijo Galarreta parpadeando de prisa, sin dejar de revisar las pantallas de su PC. En la televisión, también hablaban del pavoroso siniestro que tenía en vilo a los bomberos y a la ciudad entera. Me puse de inmediato mi casco, tomé una máscara antigás y llevé el selfie stick para captar todas las imágenes del siniestro

