No sabía cuánto tiempo había pasado. Podría haber pasado solo algunas horas, o quizás un par de días. El dolor se volvía más punzante con el correr del tiempo. Quisiera que tan solo no doliera tanto. Tal vez así podría concentrarme en escapar se aquí. Las cuerdas de mis manos se iban aflojando un poco. Aun si lograra soltarme ¿podría llegar lejos? Había estado demasiado tiempo sentada y estaba demasiado golpeada. No podría dar muchos pasos. El foco encima de mí comenzó a titilar. Llevaba rato encendido y a juzgar por este lugar, la luz no debía ser bueno buena. Escuché el estruendoso sonido de la puerta al abrirse. Me tensé. Seguramente era Galloway de nuevo. Se había ido y vuelto cuatro veces, en todas esas me había golpeado. No solo en la cara, también en el resto del cuerpo. Tenía

