En algún lado de mi mente, pensé que Ram de verdad tenía un maravilloso plan maestro que nos iba ayudar a sacar a Andy sin ningún contratiempo, pero al idiota solo se le ocurrió llamar a mis padres. -Ellos seguramente tendrán un plan maravilloso. -Sonrió Ram. Todos teníamos ganas de asesinarlo. Minutos después, mis padres bajaron de la SUV negra de papá. Casi trotaron hacia nosotros, que estábamos en medio de la calle. Por esa carretera no pasaban autos y menos a medianoche. -Hay que sacar a Andy. -Soltó mamá, caminando directamente hacia la puerta del motel. Papá y yo la sostuvimos. -Eso es muy imprudente, mamá. -Puse los ojos en blanco. -Si hubiera querido hacer algo imprudente, hubiera entrado y arrojado la puerta de la habitación. -Bien, ya perdimos mucho tiempo. -Habló papá, haci

