capítulo 11

1519 Palabras

Luego de aquella conversación con mi hermano, volví con Max, quien estaba increíblemente alegre conversando con uno de los custodios de Vladímir. Al verme llegar, levantó la mano y dijo entusiasmado: —De ella te estaba hablando. —Me miró con esa sonrisa suya, demasiado feliz para mi gusto—. Cinthia, te presento a Dylan. Dylan, ella es Cinthia Mussicardi, mi mejor amiga. Parece medio ácida, pero en el fondo es un amor. Vi cómo se empinaba su copa y levantaba un dedo para pedir otra. —Max... ¿estás bien, amigo? —pregunté con desconfianza. —Sí, solo que estoy muy feliz. —Su tono era tan eufórico que ya sabía por dónde iba la noche. Cuando el camarero le trajo otra bebida, tomé el vaso de su mano y lo dejé en la charola. —Es suficiente, mi amigo ya bebió demasiado. —¡Pero aún tengo sed!

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR