capítulo 10

1484 Palabras

Al llegar a la oficina de Vladímir, mi hermano ordenó a los hombres que se encontraban allí contando dinero que se retiraran. Apenas quedaron solo nosotros, Estéfano me preguntó: —¿Quieres tomar algo, Cinthia? —Un martini. —Tú no bebes —dijo Vladímir con ese tono autoritario que siempre usaba. Sabía que yo evitaba el alcohol por culpa del vicio de nuestra madre, pero aun así respondí firme: —Ahora sí. Quiero un martini. —No. —Volvió a ordenar con la misma frialdad. Estéfano, mirando nuestra pequeña discusión, sonrió divertido y preguntó: —¿Entonces qué hago? —Dije que no —repitió Vladímir, cruzando los brazos—. Ahora vamos a lo importante: ¿por qué fingiste tu muerte? —Yo no fingí nada. —Suspiré con cansancio, sintiendo la tensión clavarse en mi espalda—. Hace dos años tuve un acc

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR