Los últimos días han sido algo extraños con Constantine. El hombre se ha vuelto atento, y está más presente. Además de que cada que lo miro puedo ver la intensidad de su mirada. Puedo ver que esta vez sí está intentándolo de verdad. Respiro profundo e intento concentrarme en el trabajo que tengo delante. Todos en la oficina están nerviosos con la auditoria que se está realizando. La empresa de auditoria ya envío a profesional y le he facilitado todos los documentos que Mark tenía a la mano. Ahora solo falta que Con y yo recibamos el informe final de todos los movimientos hechos los últimos dos años. La puerta de mi nueva oficina y Constantino entra como si nada. —¿Qué sucede? —Hasta donde sé, nada —dice con media sonrisa. Pongo los ojos en blanco. —Sabes que venir a acosar a muj

