—Con esta demente —susurro mientras observo los documentos a mi alrededor. En menos de diez minutos me ha dejado en sumergida en una piscina de conflictos internos. Ahora soy la jefa del departamento de fianzas de la constructora y siento que todos me miran con odio porque han despedido a Mark y creen que es mi culpa. Cuando el único culpable es el mismo Mark. Imbécil. Por otro lado, también está la confesión de Constantine que me dice que me ama. ¿Puedo creerle? Obviamente, no. Mi móvil suena haciéndome saltar en mi lugar. Lo tomo y respondo cuando veo que es Delia, la hermana de Con. —¿Hola? —Hola, cuñada ¿Cómo estás? —Te diré que bien y con ganas de colgar a tu hermano por sus partes nobles. Ella lanza una carcajada. —Ay, mi hermano es un poco basta para tratar a las perso

