A las siete estoy dándome los ultimo retoque al maquillaje cuando llaman a la puerta. Me doy un repaso rápido y ajusto el escote de mi vestido corto, color azul oscuro. Me trago los nervios y abro la puerta de la habitación que estoy compartiendo con Greta. Cuando lo hago, Con aparece con una sonrisa suave. Lleva una camisa blanca, vaqueros y una americana. El hombre sabe lucirse. —Ya es hora. Asiento. —Solo me falta ir por mi bolso. Dejo la puerta abierta de la habitación de Greta. A los padres de Con les dijimos que Greta no se acostumbra y que he tenido que sacrificar mi lugar al lado de Constantine por ella. Es una vil mentira. Pero sería peor decirles que entre él y yo solo hay un vínculo y es Greta. —¿A dónde me llevas? —Inquiero regresando hasta él. Es una sorpresa. —V

