—Esto es hermoso— murmuro la mañana siguiente mientras recorremos la ciudad. —Es mi parte favorita de venir —comenta Constantine detrás de mí. Lo volteo a ver y lo encuentro sentado junto a Greta mientras esta disfruta de la vista y las personas que van y vienen. Luego de que Con, terminara el beso, no dijimos nada, me puse de pie y me fui en dirección a la habitación que comparto con Greta. Esta mañana él nos sorprendió con esta salida. —Aquí crecí —escucho que dice a nuestra hija. Pensé que eran de Atenas inquiero recordando que cuando le conocí, sus viajes para ver a sus padres eran a Atenas. —Mis padres vivieron por dos años en Atenas— asiente— Luego de eso, mamá decidió que quería volver a Santorini y ha sido así desde entonces. —¿Basil cumpliendo órdenes? Eso es de no creerlo

